A veces, el malestar puede manifestarse como ganas de desaparecer, no existir o no despertar. Reconocer estos pensamientos permite hablar sobre ellos y buscar apoyo antes de que se intensifiquen.
A veces, el malestar puede manifestarse como ganas de desaparecer, no existir o no despertar. Reconocer estos pensamientos permite hablar sobre ellos y buscar apoyo antes de que se intensifiquen.
La vida universitaria puede reunir muchas exigencias. Las evaluaciones, dificultades económicas, los cambios en las relaciones, la soledad, dificultades de salud o adaptación a una nueva ciudad pueden terminar sobrepasándonos y provocar un malestar profundo.
¿Qué es la ideación suicida pasiva?
La ideación suicida pasiva incluye pensamientos o deseos de morir, dejar de existir o no despertar, sin que necesariamente exista una intención, planificación o acción dirigida a provocar la muerte.
Tener estos pensamientos no significa automáticamente que alguien vaya a suicidarse, ni que siempre necesite atención de urgencia. Sin embargo, tampoco hay que pasarlos por alto.
Pueden aparecer junto con tristeza, ansiedad, desesperanza, consumo de sustancias, aislamiento u otros problemas de salud mental. Reconocerlos y hablar sobre ellos ayuda a comprender qué está ocurriendo y qué tipo de apoyo se necesita.
¿Cómo puede presentarse?
Los deseos de no estar pueden expresarse de distintas maneras: directamente, a través de una broma o mediante comentarios que generan dudas. Pueden aparecer frases como “no doy más”, “quiero desaparecer” u “ojalá pudiera dormir y no despertar”.
Estas expresiones no siempre significan lo mismo. A veces comunican cansancio, frustración o ganas de escapar de una situación; otras veces expresan un deseo real de morir. No podemos saberlo únicamente por la frase ni por el tono con que se dice.
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¿Cuándo conviene pedir ayuda?
No es necesario esperar a tener un plan. Conviene pedir ayuda cuando:
- El pensamiento te preocupa o genera malestar.
- Aparece con mayor frecuencia, dura más tiempo o se vuelve más intenso.
- Ocupa cada vez más espacio en tu mente o te cuesta alejarlo.
- Comienza a afectar el estudio, el sueño, las relaciones o el autocuidado.
- Aumentan la desesperanza o el aislamiento.
- Aparecen ideas más concretas sobre morir.
- Notas cambios importantes en tu ánimo, energía, sueño, apetito, motivación o comportamiento.
¿Cómo puedo dar el primer paso?
Pedir ayuda no requiere tener todo claro ni saber cómo nombrar lo que te ocurre. Puedes comenzar contando, con tus propias palabras, que la situación te está sobrepasando, que han aparecido pensamientos que te preocupan o que necesitas conversar con alguien.
También puede ayudarte escribir lo que quieres decir, enviar un mensaje o pedirle a una persona de confianza que te acompañe a buscar apoyo.
En una primera conversación te preguntarán qué está ocurriendo, desde cuándo aparecen estos pensamientos y cómo están afectando tu vida. No necesitas saber de antemano qué tipo de ayuda requieres. La idea es comprender lo que estás viviendo y definir en conjunto el apoyo más adecuado.
¿Qué hago si me preocupa alguien cercano?
Si alguien te preocupa, busca un momento tranquilo y pregúntale a esa persona cómo se ha sentido o qué quiso decir. Lo importante es mostrar interés y abrir un espacio para que pueda hablar con confianza.
Escucha con calma y sin juzgar. Si necesitas comprender mejor lo que está ocurriendo, pregunta de manera directa y cuidadosa si ha pensado en hacerse daño.
Ayúdala a buscar apoyo. Pueden contactar a alguien de confianza, al equipo de atención de su facultad o a un servicio de salud. Acompañar no significa resolver la situación por tu cuenta.
¿Cuándo se necesita ayuda inmediata?
Busca ayuda inmediata si sientes que podrías suicidarte o actuar pronto, si existe un plan o preparativos, si te has hecho daño o si no puedes mantenerte a salvo. Lo mismo se aplica si alguien cercano te comunica alguna de estas situaciones.
En ese momento, lo más importante es que la persona reciba ayuda y se mantenga a salvo. Aunque te pida guardar el secreto, involucra a alguien más. Quédate con ella o busca a alguien que pueda acompañarla. Acudan a un servicio de urgencia o llamen al Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) al 131.
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Canales de ayuda
Existen distintos espacios de orientación, atención y apoyo, según lo que estés viviendo. No todos están destinados a situaciones de urgencia: algunos permiten conversar sobre lo que te ocurre y buscar ayuda de manera oportuna, mientras que otros entregan atención inmediata ante una crisis.
Contacta al equipo de tu facultad: En Canales de Ayuda, selecciona Apoyos en tu Facultad y busca tu unidad académica. Ahí encontrarás los correos, formularios y apoyos disponibles.
Cuestionario de Salud Mental UChile: Rellena la encuesta para acceder a la priorización y lista de espera.
Recuerda que si tú o un cercano/a esta pasando por una crisis, puedes comunicarte a la Línea de Prevención del Suicidio

Apoyo especializado ante crisis o pensamientos suicidas. Es gratuita desde celulares y está disponible las 24 horas.
También puedes comunicarte con Salud Responde al 600 360 7777 – Marcando la opción 2 podrás hablar con psicólogos/as que entregan orientación y apoyo ante cualquier problema o crisis de salud mental. Atiende de lunes a viernes de 8:30 a 20:30 horas.
Te recordamos que el servicio de atención de urgencia con atención de especialidad de salud mental durante las 24 horas es el Instituto Psiquiátrico Horwitz, ubicado en Avenida Olivos #837, Recoleta.



















