NOTICIAS / Opinión

Construyendo una cultura de bienestar Universitario

Yael Weinstein, Psicologa y coordinadora del equipo de salud mental de la DSE, entrega su visión sobre el abordaje del tema en nuestra universidad.

La depresión es una alteración del estado de ánimo que, según la OMS, se caracteriza por una tristeza persistente y una falta de interés o placer en actividades que previamente eran gratificantes y placenteras¹.

Esta condición, así como los trastornos mentales conexos, pueden tener un profundo efecto en todos los aspectos de la vida, en particular en el rendimiento académico, la productividad en el trabajo, las relaciones familiares y sociales y la capacidad de participación comunitaria.

En este contexto, es que nos convoca a preguntarnos ¿Cuánto está afectando específicamente a nuestros estudiantes universitarios?

En un estudio publicado por Instituto Milenio para la Investigación en Depresión y Personalidad² mostró que las mujeres estudiantes exhiben mayores síntomas de depresión, y que los niveles de depresión entre los estudiantes no varían según institución de pertenencia, edad o nivel socioeconómico. Al mismo tiempo, un estudio de Barrera y Vinet³ refiere que las tasas de trastornos depresivos reportadas en estudiantes universitarios a nivel nacional e internacional tienden a ser elevadas en comparación con la población general.

Lo expuesto nos permite asegurar que nuestros estudiantes universitarios son un grupo de alto riesgo y es por esto que, como dirección de salud, nos vemos empujados a asumir un gran compromiso con la salud mental de las y los estudiantes, trabajando fuertemente en aumentar e innovar la oferta de actividades de promoción, prevención y atención de salud mental de la Universidad de Chile.

Hablamos de un período de la vida caracterizado por el cambio de etapa evolutiva, dando paso a la llamada adultez emergente⁴, un periodo de exploración vital para la construcción de una identidad personal. El aumento de la exigencia académica y la presión de rendimiento en comparación a la etapa escolar, se suman al cambio del escenario social y la exigencia de establecer un grupo de pares que haga de la experiencia universitaria algo significativo. Junto a esto, no podemos desconocer la realidad del país y la dificultad que existe para poder disponer de atención profesional de salud mental en forma oportuna.

La buena noticia es que el mismo estudio del MIDAP mostró que mientras mayor es el nivel de bienestar psicológico de los estudiantes, menor el nivel de sintomatología depresiva. Esto nos marca los lineamientos de cómo poder enfrentar el desafío de la salud mental universitaria. Según una investigación publicada en la revista médica de chile en 2019⁵ , los factores más relevantes para fomentar el bienestar fueron la autonomía, las relaciones positivas con otros, y el propósito de vida. Entendiendo esto, el gran desafío que se nos plantea a continuación es cómo generar espacios educativos concordantes con el desarrollo de estos puntos y que estén plasmados transversalmente dentro del proceso de aprendizaje.

En este sentido es que se vuelven de vital importancia la discusión en comunidad en temas como el logro de un estilo de vida que provea bienestar en concordancia con el estudio y el rendimiento, la promoción espacios que sean de encuentro con los otros fomentando iniciativas de participación estudiantil y planes de estudios actualizados a los tiempos que corren, que contribuyan a generar sentido con el futuro quehacer. 

Creo que nuestro camino debe ser el comprometernos con estos ejes de desarrollo, no solo como equipos psicosociales de apoyo para los estudiantes, sino que debemos imprimir estos énfasis en toda la experiencia universitaria durante sus diversas etapas, para lograr construir una comunidad educativa que cultive el bienestar y la salud de los estudiantes, y contribuir a una sociedad que permita a las personas desarrollar todo su potencial de una forma saludable.

Fuentes:

1.-OMS, https://www.who.int/es/health-topics/la-d%C3%A9pression#tab=tab_3

2.- MIDAP, FONDECYT Regular 1150166

3.-Barrera-Herrera A, Vinet E. Adultez emergente y características culturales de la etapa en universitarios chilenos. Ter Psicol 2017; 35 (1): 47-56.

4.-Arnett JJ. Emerging adulthood. A theory of development from the late teens through the twenties. Am Psychol 2000

5.- Revista médica de. Chile vol.147 no.5, Santiago mayo 2019.

Autor/a

Yael Weinstein

Psicóloga – Coordinadora salud mental DSE

NOTICIAS / Opinión

Desafiando Barreras: El potencial de las herramientas digitales en el cuidado de la salud mental

Antonio Salinas, Magister en Psicología Educacional y Conector de Salud Mental de la Red de Salud Digital de las Universidades del Estado, nos entrega su opinión sobre estas iniciativas.

No hay salud sin salud mental, es una poderosa frase que cada vez que se expresa amplifica el mensaje acerca de la relevancia del cuidado y la protección de la salud mental. Mensaje que es necesario continuar enunciando y extendiendo debido a que existe desinformación, mitos y a veces indolencias, respecto a la aflicción que conllevan los problemas y trastornos de salud mental en quienes lo sufren, y por simpatía, en quienes les rodean y quieren. 

Este mensaje es importante para las comunidades que conforman las universidades. En estas comunidades, paulatinamente la salud mental ha pasado desde el interés de un pequeño nicho de estudiantes, funcionarios/as y académicos/as, a ser parte de una conversación más abierta y transversal. Una conversación en la que se reflexiona sobre la salud mental en conjunto con otras características relevantes de la cultura y vida universitaria, como la convivencia, las prácticas de enseñanza-aprendizaje y las condiciones del entorno social más amplio del cual somos parte.

Dialogar de salud mental dentro de las universidades, informando este diálogo con los estudios y las experiencias locales, es en sí mismo, un recurso y factor de protección para la salud mental de la comunidad. Más aún, es una base necesaria para elaborar estrategias con sentido, efectivas y comunitarias. Cuando reconocemos que el problema es transversal y los desafíos por resolver son compartidos, como se ha evidenciado en estudios de carácter local e internacional (1,2) bien podemos abogar por respuestas de carácter comunitario y sistémicas. 

Desde la Red de Salud Digital de las Universidades del Estado (RSDUE, www.rsdue.cl), organización compuesta por 14 universidades del estado, nos hemos planteado el propósito de apoyar las estrategias de salud basadas en tecnologías de la información y comunicaciones. En este contexto, uno de nuestros pilares es colaborar en el cuidado de la salud mental de los/as estudiantes que son parte de nuestras comunidades universitarias. 

El entorno digital nos ofrece una apertura a recursos informativos y promocionales de salud mental, en formatos amigables, cercanos y de fácil difusión y acceso. Cuando estos recursos se encuentran fundamentados en evidencias o en consensos científicos, resultan útiles para fortalecer la salud mental de quienes los incorporan en su día a día, en su vida cotidiana.

Lo anterior resulta significativo, ya que estudios han señalado que el desconocimiento de nuestra salud mental es un factor que influye negativamente en el reconocimiento de los problemas, y la consecuente e importante búsqueda de ayuda (3). Aprender de salud mental, nos puede ayudar entonces a cuidarnos y también a cuidar de otro/as.

Nuevas herramientas, plataformas y aplicaciones digitales de salud mental emergen constantemente y nuestro llamado es a vigilar su calidad y nuestro propio consumo de información, sospechando de aquella que no incorpora fundamentos o evidencias. Los mitos y la desinformación relacionada con salud mental, puede conducir a acciones contraproducentes y ser perjudiciales, sosteniendo o profundizando las aflicciones. Mientras esto no sea abordado por un marco normativo, la sugerencia es utilizar el pensamiento crítico frente al mar de información existente y recurrir a información de calidad, proveniente de fuentes y medios confiables.

De forma complementaria, situados en el campo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, existen estrategias de apoyo, acompañamiento y tratamiento de salud mental. 

Actualmente, hay recursos a los cuales los/as estudiantes pueden acceder de manera simple. Por ejemplo, está disponible el chat “Hablemos de todo” del INJUV (4), que ofrece apoyo psicológico para jóvenes de entre 15 y 29 años, al que se puede acceder desde la página web del programa.

También se encuentran disponible el fono de apoyo del Ministerio de Salud, Salud Responde (5), en el cual se cuenta con psicólogos/as que pueden entregar orientación profesional. Se puede acceder a esta orientación marcando 600 360 7777, opción 2. Este mismo ministerio cuenta también con una línea de prevención del suicidio (6), disponible las 24 horas, dirigida a personas que estén enfrentando una emergencia o crisis de salud mental asociada al suicidio. Se accede discando *4141 en el celular.

Estás herramientas permiten acceder a más servicios, de forma oportuna, disminuyendo algunas de las barreras de acceso que se presentan cuando se busca ayuda u orientación en salud mental. Sin embargo, hay al menos una barrera que se sostiene, invisible pero resistente, y es el estigma que ha revestido la salud mental históricamente, esta barrera que evita que algunas personas que requieren apoyo se sientan tranquilas buscándolo, una barrera que es importante disminuir en conjunto, ya que se reproduce en nuestro espacio de interacción, en nuestras palabras y acciones cotidianas. Nuevamente, aprender de salud mental es una manera de disminuir estas barreras que subsisten en los mitos y la desinformación.

Desde la RSDUE, hemos preparado una serie de cápsulas con consejos, de estudiantes y para estudiantes, en colaboración con nuestros/as académicos/as expertos/as, acerca de cómo cuidar nuestra salud mental en la universidad, las que se encuentran disponibles en nuestra plataforma (7). En un futuro cercano aportaremos al ecosistema de salud mental digital con más contenido, además de actividades digitales promocionales y preventivas, abiertas a la comunidad estudiantil de las universidades que conforman la red.

Para terminar, me permito reproducir algunas palabras del presidente Boric en su cuenta pública del año 2023: “Nadie sabe el dolor que una persona puede cargar por dentro. Enjuiciémonos menos y escuchémonos más. Mirémonos a los ojos con empatía y cariño”. Que está invitación del presidente nos ayude a sostener en las prácticas formativas y relacionales, que son piedras angulares del sentido de la universidad y academia, una relación de empatía y concordia basada en la confianza y el respeto.

Fuentes:

  1. Martínez, P.,0 Jiménez-Molina, Á., Mac-Ginty, S., Martínez, V., Rojas, G. (2021). Salud mental en estudiantes de educación superior en Chile: una revisión de alcance con meta-análisis. Terapia psicológica, 39(3), 405-426. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-48082021000300405
  2. Auerbach, R. P., Mortier, P., Bruffaerts, R., Alonso, J., Benjet, C., Cuijpers, P., Demyttenaere, K., Ebert, D. D., Green, J. G., Hasking, P., Murray, E., Nock, M. K., Pinder-Amaker, S., Sampson, N. A., Stein, D. J., Vilagut, G., Zaslavsky, A. M., Kessler, R. C., & WHO WMH-ICS Collaborators (2018). WHO World Mental Health Surveys International College Student Project: Prevalence and distribution of mental disorders. Journal of abnormal psychology, 127(7), 623–638. https://doi.org/10.1037/abn0000362
  3. Furnham, A., & Swami, V. (2018). Mental health literacy: A review of what it is and why it matters. International Perspectives in Psychology: Research, Practice, Consultation, 7, 240-257. https://doi.org/10.1037/ipp0000094
  4. https://hablemosdetodo.injuv.gob.cl
  5. https://saludresponde.minsal.cl
  6. https://portalsaluddigital.minsal.cl/4141-linea-prevencion-del-suicidio
  7. www.rsdue.cl/salud-mental

Autor

Ps. Antonio Salinas

Magíster en Psicología Educacional y Conector de Salud Mental en la Red de Salud Digital de las Universidades del Estado

Logo Conciencia Saludable
Logo DSE Logo VAEC

Síguenos en las redes

Contáctanos: concienciasaludable@uchile.cl

2023, Universidad de Chile