Bienestar

Salud Mental

Neurodivergencia y vida universitaria: Claves para una comunidad inclusiva

La neurodivergencia es una variación natural de la mente y una oportunidad de progreso social. Revisemos cómo avanzar hacia la inclusión.

Comprender los misterios de la mente humana es, tal vez, uno de los desafíos más grandes que ha maravillado a filósofos y científicos a lo largo de la historia. Desde pensadores griegos como Platón y Aristóteles, hasta neurocientíficos de la actualidad, han realizado intentos por describir la estructura y el funcionamiento de lo que llamamos mente.

Es así como en el curso de nuestra historia, se han hecho grandes esfuerzos en describir el funcionamiento de una “mente normal”, basado en formas de procesamiento frecuentes. Diversas estrategias, como el desarrollo de clasificaciones diagnósticas como el DSM (Diagnostic and statistical manual of mental disorder) y el CIE (Clasificación internacional de enfermedades), han contribuido a la identificación y clasificación de diversos trastornos, lo que ha permitido avanzar en su comprensión y búsqueda de tratamiento.

Sin embargo, en las últimas décadas, han surgido iniciativas que han puesto en duda la consideración de “trastornos o enfermedades” sobre un conjunto de condiciones que hoy en día entendemos bajo el concepto de neurodivergencias.

Neurodivergencias y Neurodiversidad

El concepto de neurodivergencia se encuentra en permanente evolución, por lo que actualmente no existe consenso sobre sus alcances. Una de las principales propuestas plantea que dentro de la población humana existe un neurotipo dominante o funcionamiento neurológico dominante (neurotípico), y aquellos que se desvían de este corresponderían a los neurodivergentes.

A su vez, el concepto de Neurodiversidad fue acuñado por la socióloga australiana Judy Singer en el año 2016, como metáfora del concepto de Biodiversidad:

“¿Por qué no proponer que, así como la biodiversidad es esencial para la estabilidad de los ecosistemas, la neurodiversidad podría ser esencial para la estabilidad cultural? ¿Por qué no argumentar estratégicamente que el fomento de la neurodiversidad le brinda a la sociedad un reservorio de tipos que podrían desarrollar su potencial en circunstancias imprevisibles?”.

De esta forma, el concepto de neurodiversidad incluye a los individuos neurotípicos y neurodivergentes como miembros de una sola “Biodiversidad de funcionamiento neurológico”. Dentro de las neurodivergencias se incluyen condiciones como:

  • Trastorno del espectro autista (TEA). Si quieres profundizar en esta condición específica, te invitamos a leer:
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Dislexia (dificultad en relación a la lectura).
  • Discalculia (dificultad para realizar operaciones matemáticas).
  • Disgrafía (dificultades con la escritura).

Muchas de estas condiciones, se traducen en múltiples dificultades en el desempeño de la vida cotidiana, en ámbitos académicos, laborales, o sociales, lo que ha provocado que se asocien al concepto de “discapacidad”. Sin embargo, desde la perspectiva de la neurodiversidad, las dificultades se relacionan con la interacción entre individuos neurodivergentes y un sistema adaptado para personas neurotípicas, reconociendo que la sociedad aún no se adapta por completo a la diversidad.

Identificación y Vida Universitaria

Hoy en día, estos conceptos se encuentran ampliamente difundidos en redes sociales. Si bien el beneficio de informar es indiscutible, es fundamental ser cautelosos y evitar los autodiagnósticos. Muchas conductas de las neurodivergencias pueden presentarse en condiciones psiquiátricas que requieren tratamiento específico, como trastornos de ansiedad o del ánimo. Ante la sospecha, es fundamental consultar a un profesional de la salud mental para una correcta evaluación clínica.

Ser neurodivergente no es un impedimento para desarrollar una vida universitaria con normalidad. A continuación, compartimos algunos consejos para avanzar hacia la inclusión:

Si soy neurodivergente:

  • Reconocer mis propias dificultades y fortalezas.
  • De ser necesario, buscar apoyo en profesionales de la salud mental.
  • Fomentar espacios de conversación sobre las neurodivergencias para generar sensibilización.
  • Propiciar una comunicación más asertiva, expresando con claridad necesidades propias.

Si tengo un compañero neurodivergente:

  • Reconocer que la diversidad es la norma y no la excepción.
  • Actuar con respeto ante las diferencias y evitar lenguaje estigmatizador.
  • Propiciar una comunicación asertiva (Ejemplo: preguntar cómo le acomoda organizar un trabajo grupal).

Adoptar un enfoque de neurodiversidad es reconocer que las diferencias son parte de la normalidad, representando una oportunidad para avanzar hacia una sociedad más tolerante que viva en armonía y fraternidad.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Dwyer, P. (2022). The neurodiversity approach(es): What are they and what do they mean for researchers? Human Development, 66(1), 73–92. 
  • Van Rijswijk, J., & Curșeu, P. L. (2025). Formal versus self-identified neurodivergence: A comparative study in work environments. Behavioral Sciences, 15(4), 420. 
  • Ferriero, G., Ferrario, I., & Negrini, F. (2024). Bridging the gap: Integrating neurodivergence into rehabilitation plans for adults. European Journal of Physical and Rehabilitation Medicine, 60(6), 917–918.

Autor/a

Rodolfo Sepúlveda Astudillo

Becado Clínica Psiquiátrica Universitaria

Salud Mental

Adicción a redes sociales y su impacto en la salud mental

El uso compulsivo de redes sociales afecta tu salud mental y atención. Descubre cómo identificar una adicción y mejorar tu higiene digital.

En la era digital, nuestra forma de interactuar ha cambiado radicalmente. Si bien las plataformas nos mantienen conectados, su uso compulsivo genera alertas sobre su impacto en salud mental y neurología. Entender cuándo el hábito se convierte en dependencia es fundamental para proteger el bienestar y la concentración.

Comencemos por algunas definiciones:

¿Qué son las redes sociales?

Son estructuras sociales compuestas por actores conectados a través de relaciones definidas. En la era digital, se materializan en servicios de Internet que permiten crear perfiles, generar contenido y establecer conexiones en comunidades virtuales. Sus características principales incluyen: perfiles de usuario, conexiones sociales, contenido generado por los usuarios e interactividad en tiempo real.

¿Qué es una adicción?

La adicción es una enfermedad cerebral crónica y tratable. Implica comportamientos compulsivos que persisten a pesar de las consecuencias negativas. Según la American Society of Addiction Medicine (ASAM), la adicción resulta de la interacción entre circuitos cerebrales, genética, ambiente y experiencias de vida.

¿Qué es la adicción a las redes sociales?

Aunque no está reconocida formalmente como un trastorno, expertos coinciden en que se trata de un uso problemático, compulsivo y difícil de controlar, que interfiere significativamente con la vida diaria de las personas.

El diseño de estas plataformas aprovecha los mecanismos cerebrales de recompensa, liberando dopamina ante cada “me gusta” o notificación.

Síntomas y señales de alerta

Es importante identificar conductas que indiquen un uso problemático de las redes sociales:

  • Pérdida de control: intentos fallidos de reducir el tiempo de uso.
  • Priorización sobre otras actividades: descuido de responsabilidades académicas, laborales o relaciones personales.
  • Síntomas de abstinencia: ansiedad, irritabilidad o tristeza al no poder acceder a las redes.
  • Tolerancia: necesidad de aumentar el tiempo o la intensidad del uso para sentir satisfacción.
  • Impacto en la salud: aumento de ansiedad, depresión, problemas de sueño y fatiga visual.

Impacto en la salud mental

El uso excesivo de redes sociales se asocia con mayores tasas de depresión y ansiedad, especialmente en jóvenes. La comparación social constante, el miedo a perderse algo (FOMO) y la exposición a ideales irreales afectan la autoestima. Además, el ciberacoso y la alteración del sueño por uso nocturno agravan estos problemas.

Puedes profundizar sobre estos efectos en nuestro artículo:

Impacto en la atención

Las redes sociales entrenan al cerebro para cambiar de foco constantemente, dificultando la concentración en tareas que requieren esfuerzo sostenido, como estudiar o leer. Este “entrenamiento” reduce la tolerancia al aburrimiento y afecta la memoria de trabajo, esencial para el aprendizaje.

En el día a día, quienes sufren estos efectos pueden experimentar:

  • Dificultad para leer textos largos sin interrupciones.
  • Sensación de niebla mental al realizar tareas complejas.
  • Impaciencia en conversaciones o actividades tranquilas.
  • Ansiedad al no revisar el teléfono por períodos cortos.
  • Problemas para seguir instrucciones largas o terminar proyectos

Hacia un uso más consciente

No se trata de eliminar las redes sociales, sino de usarlas de manera equilibrada. Algunas estrategias recomendadas son:

  • Establecer límites de tiempo y zonas libres de teléfonos.
  • Desactivar notificaciones no esenciales.
  • Priorizar interacciones cara a cara y actividades fuera de línea.
  • Filtrar el contenido regularmente para evitar comparaciones negativas.
  • Practicar higiene digital: horarios sin pantallas durante comidas y antes de dormir.
  • Entrenar la atención con técnicas como mindfulness o Pomodoro.
  • Permitirse momentos de aburrimiento para fomentar la creatividad.

Si crees que el uso de redes sociales afecta significativamente tu vida diaria, es fundamental buscar ayuda de un profesional de salud mental. La depresión y la ansiedad son condiciones que pueden llegar a ser complejas y requieren atención especializada.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

Autor/a

Dr. Patricio Sanhueza Palma

Becado Clínica Psiquiátrica Universitaria UCH

Bienestar

Salud Mental

Los efectos de las redes sociales y la idea que tenemos de nosotras/es/os mismas/es/os

El impacto real de las redes sociales en tu autoconcepto. Descubre cómo los algoritmos moldean tu identidad y cómo proteger tu salud mental.

No deja de sorprender que un fenómeno de revolución tecnológica tan complejo y reciente, apuntalado por los efectos de la pandemia del COVID-19, haya encontrado sitio de manera tan natural y cotidiana en nuestras vidas. Hablamos de las redes sociales, que portamos día a día en nuestros bolsillos y que, según DataReportal (2024), en Chile utilizamos en promedio 3 horas con 43 minutos al día.

Con las redes sociales, no sólo nos enteramos de los acontecimientos vitales de personas cercanas, sino que participamos como contribuyentes activos de un constante flujo de información en el que podemos encontrar contenido de diversa índole, como noticias, chistes, memes y un largo etcétera. Estas publicaciones nos permiten saber sobre las tendencias que componen la vida social en determinada época y se hacen parte de la nuestra, que es social en todo momento.

Dada la cantidad masiva de contenido que se produce día a día, sería imposible acceder a la totalidad de este, razón por la cual existen mecanismos destinados a administrar la exposición. Los algoritmos configuran toda la experiencia que tenemos con las redes sociales, qué publicaciones veremos primero, cuáles después y qué otras no.

Sin entrar en detalles técnicos, “retroalimentamos” a los algoritmos usando la plataforma, con los “me gusta”, clics, palabras que escribimos, entre otros. Estos datos constituyen todo un panorama sobre quiénes somos, de dónde venimos y cuáles son nuestros intereses y preferencias. Así, la plataforma puede mostrarnos publicaciones que llaman más nuestra atención que otras. Esto nos lleva a hacer scroll más veces y a pasar más tiempo en conexión, no pocas veces sin darnos cuenta de las horas y los minutos transcurridos.

Todo este revolucionario fenómeno no ha sido ajeno al mercado de la sociedad en la que vivimos. No en vano, empresas y comercios de diverso tamaño están dispuestos a invertir ingentes cantidades de dinero no sólo en mostrar sus productos y servicios en las plataformas, sino incluso en ir creando tendencias y condiciones para que dichos productos se vuelvan necesarios y deseables. Los algoritmos de las redes sociales son sensibles tanto a nuestros intereses como a los de los anunciantes.

Autoconcepto e identidad en la era del ‘scroll’

Teniendo en consideración que diversas aproximaciones psicológicas, de manera transversal, nos hablan sobre la importancia de lo social en la idea que nos formamos sobre sí mismas/es/os —cuestión que se ha llamado “identidad”, “autoconcepto”, etc.— es relevante pensar en cuánto del uso que hacemos de plataformas de redes sociales incide y tiene efectos en la manera en que pensamos en nosotras/es/os, nos observamos y nos hacemos una idea sobre quiénes somos, para sí y para las demás personas.

Nos parece que puede ser interesante tomarnos un tiempo para pensar sobre el lugar que tienen las redes sociales en nuestra vida, no sólo respecto de cuánto tiempo les dedicamos, sino también sobre el contenido al que nos exponemos.

Qué dice el algoritmo de nosotros, de nuestros ideales, de nuestros proyectos de vida, de nuestra forma de ver el mundo y de cómo nos observamos a nosotras/es/os mismas/es/os. Tengamos en consideración que el contenido que veremos en una sesión no da cuenta de la totalidad del mundo, sino sólo de una selección realizada en función de nuestros intereses, pero también de empresas que invierten dinero no sólo para ofrecer sus productos, sino para crear las condiciones idóneas para que los necesitemos.

En este contexto, las redes sociales se convierten en un espacio donde la idea de nosotras/es/os mismas/es/os está en constante interacción con las representaciones que consumimos y producimos. Nuestro “yo” se construye no solo mirándonos frente a un espejo, sino también en diálogo con las imágenes, ideales y narrativas que encontramos en las plataformas.

¿Qué ocurre, por ejemplo, cuando el algoritmo privilegia mostrarnos ciertos cuerpos, estilos de vida o formas de éxito? Este filtro puede reforzar aspiraciones ajenas o alejadas de nuestra realidad, influyendo en cómo nos percibimos y cómo quisiéramos ser percibidas/es/os.

A su vez, la necesidad de pertenencia y validación social encuentra en las redes sociales un terreno fértil. Los “me gusta” y comentarios no solo validan publicaciones, sino también refuerzan aspectos de nuestra identidad que buscamos proyectar. Este fenómeno puede tener efectos positivos, como fortalecer la autoestima, pero también negativos, al generar dependencia de la aprobación externa o comparaciones constantes con ideales inalcanzables.

Es crucial recordar que en las redes sociales también se pueden dar fenómenos que atentan directamente contra nuestra salud mental y bienestar. Puedes profundizar sobre este tema leyendo el artículo: ¿Qué es el Ciberacoso?

Límites y salud mental

Considerando lo planteado, reflexionar sobre el uso que hacemos de las redes sociales implica mirar más allá del tiempo de pantalla. Significa cuestionar qué contenido alimentamos y cuál nos retroalimenta. Para proteger nuestra salud mental, estos son algunos puntos clave a considerar:

  • Cuestionar qué contenido alimentamos y cuál nos retroalimenta.
  • Determinar qué espacios de diversidad podemos construir en un entorno mediado por algoritmos.
  • Establecer los límites necesarios para proteger nuestra salud mental.

En última instancia, pensar en las redes sociales es pensar en quiénes somos y quiénes queremos ser.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • DataReportal (2024). Digital 2024: Chile. Digital 2024: Chile – DataReportal – Global Digital Insights. Recuperado en enero 27, 2025.
  • Esnaola, I., Goñi, A. & Madariaga, J. M. (2008). El autoconcepto: perspectivas de investigación. Revista de Psicodidáctica, 13(1), 179-194.
  • Freud, S. (1914/1992). Introducción del narcisismo. En Obras completas. Volumen 14 (2a ed., pp. 65-98). Buenos Aires: Amorrortu.
  • Freud, S. (1921/1992). Psicología de las masas y análisis del yo. En Obras Completas. Volumen 18 (2a ed., pp. 63-136). Buenos Aires: Amorrortu.
  • Gil-Fernández, R., León-Gómez, A. & Calderón-Garrido, D. (2021). Influence of COVID on the educational use of Social Media by students of Teaching Degrees. Education in the Knowledge Society, 22, 1-10.
  • Grinberg, L. & Grinberg, R. (1993). Identidad y cambio. Buenos Aires: Paidós.
  • Lacan, J. (1966/2009). El estadio del espejo como formador de la función del yo [je] tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica. En Escritos 1 (3a ed., pp. 99-106). México D.F.: Siglo XXI.
  • Rassial, J. (1999). El pasaje adolescente. De la familia al vínculo social (1a ed.). Barcelona: Ediciones del Serbal.

Autor/a

Rolando Ilabaca Contreras

Psicólogo clínico DSE

Efemérides

Salud Mental

Salud Mental y Polivictimización en Juventudes LGBTIQA+ en Chile

Discriminación, vínculos y entornos seguros: Entiende cómo estos factores impactan la salud mental de las juventudes LGBTQ+ en Chile.

En Chile, las adolescencias son el grupo etario que mayormente se identifica como parte de la diversidad sexogenérica. Según la Encuesta Nacional de Juventudes (ENJUV) 2022, 1 de cada 5 adolescentes entre 15 y 19 años se reconoce como LGBTQ+ – cifra que disminuye en las generaciones mayores. 

Esta cifra da cuenta de un cambio cultural importante: las generaciones recientes se sienten más libres de expresarse e identificarse como pertenecientes a la diversidad sexual y de género.

Sin embargo, esta visibilización también trae consigo desafíos. Las juventudes LGBTQ+ siguen enfrentando discriminación, rechazo y múltiples formas de violencia que afectan directamente su salud mental y su bienestar.

La salud mental en juventudes LGBTQ+: cifras de un desafío urgente

A partir de la ENJUV 2022, se estima que el 76,3% de las juventudes LGBTQ+ entre 15 y 29 años reporta sintomatología ansiosa o depresiva, cifra muy superior al 56,4% de sus pares heterosexuales cisgénero. La situación es aún más crítica en la adolescencia: 4 de cada 5 jóvenes LGBTQ+ de 15 a 19 años presentan malestar psicológico en algún grado.

Estas cifras no pueden entenderse de manera aislada. El bienestar de las juventudes está estrechamente vinculado a los entornos donde se desarrollan: familia, escuela, amistades, vínculos sexoafectivos y comunidades. 

Cuando estos espacios son inseguros o discriminatorios, se convierten en factores de riesgo que intensifican el malestar. Y, tal como lo demuestra la encuesta, la violencia psicológica en el hogar afecta a 2 de cada 5 juventudes LGBTQ+, mientras que los espacios de estudios se configuran como el principal espacio de violencia física.

Vínculos afectivos y entornos seguros

A pesar de estas dificultades, la evidencia demuestra que los vínculos afectivos —familia, amistades y relaciones de pareja— son centrales para el bienestar subjetivo de las juventudes. Cuando estos lazos son respetuosos y afirmativos, se transforman en factores protectores frente al malestar psicológico, reduciendo riesgos como la ansiedad, la depresión y la suicidalidad.

Si quieres saber cómo identificar el riesgo suicida y cómo elaborar un plan de seguridad, te invitamos a leer nuestro artículo sobre el tema.

La relevancia de estos vínculos no es solo un reconocimiento teórico: las juventudes los mencionan constantemente cuando buscan apoyo. En el marco del Programa Hora Segura de Fundación Todo Mejora —una aplicación móvil gratuita de orientación y contención a juventudes LGBTIQA+, se identificó que la familia y las amistades son las principales fuentes de apoyo emocional, seguidas de las relaciones sexoafectivas (24,4%).

Aplicación Móvil "Hora Segura"
Aplicación Móvil “Hora Segura”

A través de los testimonios recogidos, se profundizó en cómo estos entornos influyen directamente en la salud mental, mostrando dinámicas únicas y muchas veces invisibilizadas que atraviesan a las juventudes con orientaciones sexoafectivas e identidades de género diversas.

Hacia entornos protectores: Estrategias para la promoción de la salud mental

La centralidad de los vínculos en la vida de las juventudes LGBTIQA+ muestra que el bienestar no depende únicamente de factores individuales, sino también de los entornos que habitan día a día. Cuando familia, escuela y comunidad fallan en entregar apoyo, las consecuencias en salud mental se vuelven evidentes. Por ello, promover entornos protectores y prevenir la violencia se transforma en una tarea urgente y colectiva.

En este marco, resulta fundamental avanzar en:

  • Impulsar la educación sexual integral, libre de estigmas y con enfoque de derechos, que permita a todas las personas conocer, ejercer y proteger sus derechos sexuales.
  • Fortalecer el apoyo familiar, para que las personas adultas cuidadoras tengan facilidad de obtener información fidedigna que contribuya a la crianza, para que se transformen en espacios protectores en lugar de entornos de violencia.
  • Capacitar a profesionales de la salud y la educación en diversidad sexogenérica y salud mental, desde un enfoque culturalmente competente.
  • Ampliar los programas de contención emocional, como Hora Segura, que brindan acompañamiento gratuito y confidencial a niñeces, adolescencias y juventudes LGBTQ+.

La salud mental como un derecho inseparable

Conmemorar el Día Internacional por los Derechos Sexuales y Reproductivos significa también reconocer que la salud mental forma parte inseparable de estos derechos. Los datos son claros: aún persisten brechas significativas en el bienestar de las juventudes LGBTIQA+, que se agudizan cuando sus entornos se vuelven espacios de discriminación o violencia.

Frente a este panorama, la transformación de dichos entornos en espacios seguros y afirmativos no es solo una necesidad, sino una responsabilidad colectiva. Avanzar hacia hogares que acompañen, escuelas que eduquen en diversidad y comunidades que abracen la diferencia es clave para que las juventudes crezcan con dignidad y bienestar.

Porque cuando existen entornos que cuidan, políticas que protegen y comunidades que acompañan, Todo Mejora.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Aramburu, G. D. J. R. (2024). Redes de apoyo en casos de hostigamiento, acoso sexual y comunidad LGBT. Revista Electrónica de Psicología Iztacala, 27(2).
  • Bodenhofer, C. (2019). Estructuras de sexo-género binarias y cisnormadas tensionadas por identidades y cuerpos no binarios: Comunidades educativas en reflexión y transformación. Revista Punto Género, 12, 101-125.
  • García G., Correa R., Forno L., Díaz V., Tellez M. (2018) Diversidad sexual, adolescencia y familia. Revista de Familias y Terapias año 27, N°45 Diciembre 2018 Páginas 39-51.
  • Hossain, F., & Ferreira, N. (2019). Impact of social context on the self-concept of gay and lesbian youth: A systematic review. Glob. Psychiatry , 2(1), 51-78.
  • Moseson, H., Zazanis, N., Goldberg, E., Fix, L., Durden, M., Stoeffler, A., Hastings, J., Cudlitz, L., Lesser-Lee, B., & Letcher, L. (2020). The imperative for transgender and gender nonbinary inclusion: Beyond women’s health. Obstet. Gynecol, 135, 1059–1068.
  • Rubio-Aguilar, Verónica, Miranda Mamani, Patricia, Tiayna Pacha, Genoveva, Hidalgo Figueroa, Elizabeth, & Tuna Varas, Carol. (2021). Sexual and Gender Diversity in Educational Communities of Arica, Chile: Heteronorm Fissure from Multiculture. Revista latinoamericana de educación inclusiva, 15(2), 247-269.
  • Todo Mejora (2024). Análisis Temático de la ENSSEX 2022-2023: Enfoque en Salud, Educación Sexual y Experiencias de Violencia en la Población LGBTIQ+. Santiago, Chile.
  • Todo Mejora (2025). Informe Programa Hora Segura 2022-2023. Santiago, Chile.

Autor/a

Sebastián Rainao González 

Sociólogo – Fundación Todo Mejora

Salud Mental

¿Cómo nos enfermamos en grupo?

Solemos pensar que la enfermedad mental surge de un problema individual, pero muchas veces el síntoma habla por el grupo: expresa lo que otros callan o no pueden asumir.

Es común que la enfermedad y la salud mental se conciban como un problema individual, existen varias razones para ello. Una es la noción de que la enfermedad mental de alguna u otra forma está relacionada a un problema biológico o químico en el cuerpo del paciente. Sin embargo, también existe un componente social y grupal en el malestar psicológico. 

Incluso se podría afirmar que la enfermedad mental es un problema grupal y que las personas que enferman responden a los contextos y espacios de los cuales forman parte. Ellos expresan, a través de la enfermedad, un conflicto no resuelto del cual se hacen cargo (la mayoría de las veces de forma inconsciente) para no desatar un caos mayor en el núcleo de sus grupos importantes. 

Desde esta perspectiva, el autor Pichon-Riviére destaca que son los pacientes que enferman los eslabones fuertes de sus grupos y no los débiles, como usualmente se los concibe, ya que son ellos los depositarios de las ansiedades más fuertes de su núcleo familiar. Desde esta mirada, la enfermedad mental ayudaría a preservar la “normalidad” del grupo a costa de que uno de sus miembros reciba las ansiedades grupales, lo que llevaría a que el sujeto sea segregado y marginado bajo la idea de que “es él el enfermo”, cuando en verdad es el grupo el que alberga un conflicto sin resolver. 

Bajo esta noción el enfermo sería el portavoz de una serie de problemáticas grupales que nacen a partir de mantener ciertos temas como tabúes o secretos familiares que nunca se han puesto en palabras y que quedan prohibidos ante cualquier intento de cambio.

Perspectiva grupal y enfermedad

Esta dinámica de segregación y exclusión es usualmente conocida y reiterada en cualquier tipo de grupo o institución que no se encarga de plantear el malestar que subyace en las dinámicas de las personas. La vía más fácil y económica es designar a alguien que presenta malestar psicológico, que parezca “raro” o que se perturbe en diversas situaciones, como la persona enferma, introduciendo un estigma y marginándola como quien tuviera un problema que no tiene nada que ver con sus pares y sus interacciones. 

Lo anterior ha llevado a autores, como R.D. Laing, a plantear que es necesario cambiar la perspectiva psiquiátrica de la enfermedad, es decir, reemplazar el modelo médico con el cuál se mira la salud mental por un modelo social, que tome en cuenta que los diagnósticos de los problemas de pacientes son a su vez investigaciones continúas y dinámicas en tanto que las situaciones grupales y familiares son siempre cambiantes. 

Además, desde esta mirada la enfermedad la padece un grupo y no un paciente. Es el grupo y sus dinámicas el que tiene que elaborar los problemas y ansiedades en su seno para así aliviar a las personas que forman parte de él. Foladori, a este respecto, afirma que un grupo es más que la suma de sus partes, funcionando como un ente en sí mismo, con sus leyes y sus dinámicas propias, independiente de quienes integren el grupo, lo que releva el punto de las intervenciones terapéuticas grupales. 

¿Cómo funciona una intervención grupal?

Laing menciona que existe una “familia” en el interior de cada miembro de la familia, es decir, que cada integrante del grupo familiar internaliza los vínculos familiares que se comparten en conjunto para cohesionar el grupo. Por ello, una de las acciones terapéuticas más importantes en los grupos es transformar el grupo interno que el paciente mantiene como una realidad en su mente, es decir, las relaciones, sentimientos, formas de ser, etc. 

Esto genera cambios en la realidad efectiva del grupo, mejorando las dinámicas grupales al hacer corresponder el grupo interno del paciente con lo que el grupo es en la realidad, algo que Pichon-Riviére menciona como una adaptación activa a la realidad, es decir, que el cambio del paciente a través del trabajo terapéutico cambiará también su realidad grupal.

Para llevar a cabo el trabajo anterior, una de las variables más importantes a trabajar es la comunicación grupal. Muchas veces los problemas de salud mental están relacionados a problemas y fallas en la comunicación, en particular por los llamados “secretos familiares”, realidades que todos conocen, que todos ven, pero de las cuales nadie habla por diversas razones. 

Esto lleva a que las personas que componen un grupo tengan limitaciones para conversar sobre el malestar que sienten, no pudiendo transformar las dinámicas, teniendo que adaptarse de manera pasiva a un funcionamiento patológico del grupo. Por lo general, esto termina por estancar al grupo a una situación que les hace mal a todos, pero ante la cual aparece la impotencia o la sensación de que “las cosas son como son”, generando hábitos y costumbres dañinas para el grupo en su totalidad. 

La obstaculización de la comunicación grupal impide desarticular las conductas estereotipadas que se han utilizado para intentar resolver los conflictos, lo cual obstruye el proceso de aprendizaje y creación que ayuda en la mejoría de los pacientes y de la salud mental general del grupo. 

Hablar de lo que duele en colectivo no es fácil, pero es necesario para transformar las dinámicas que nos hacen mal. En artículos anteriores abordamos cómo la terapia grupal puede ser un espacio potente para ese trabajo, y por qué la confianza entre quienes participan es un factor clave para que el cambio sea posible.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • E. Pichón-rivière (1970). Una teoría del abordaje de la prevención en el ámbito del grupo familiar. En El proceso grupal.
  • E. Pichón-rivière (1970). El concepto de portavoz. En Ilusión grupal N°2.
  • E. Pichón-rivière (1970). Grupos familiares: un enfoque operativo. En El proceso grupal.
  • H. Foladori(2001). Hacia una teoría de lo emergente en grupo operativo. En El grupo operativo de formación. 
  • R.D. Laing (1969). El cuestionamiento de la familia. Paidós.

Autor/a

Maximiliano Muro

Psicólogo Clínico – Dirección de Salud Estudiantil UCH

Bienestar

Salud Mental

Conecta tus sentidos con la naturaleza: una guía para el bienestar emocional en la ciudad

Descubre cómo la conexión con la naturaleza urbana puede mejorar tu salud mental. Esta herramienta incluye ejercicios para reconectar con tu entorno, reducir el estrés y potenciar tu bienestar.

En esta guía práctica que hemos desarrollado desde Imhay en colaboración con el Centro de Gestión Ambiental y Biodiversidad de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, queremos invitarte a mirar con otros ojos lo que te rodea: los árboles, el canto de los pájaros, el cielo, la tierra húmeda después de la lluvia.

Aun cuando nuestras ciudades estén llenas de ruido, pantallas y apuros, la naturaleza sigue presente, a veces silenciosa, esperando a que le prestemos atención. Basta con detenernos un momento para reconectar con ella. La evidencia científica es clara: el contacto con la naturaleza puede ayudarnos a reducir el estrés, levantar el ánimo y traer más calma a nuestros días. Y lo mejor de todo es que no hay una única forma de hacerlo: cada quien puede encontrar su propia manera de conectar.

En estas páginas encontrarás información sencilla y ejercicios fáciles de hacer para reconectarte con lo natural y, al mismo tiempo, cuidar tu bienestar emocional. No necesitas ir al campo o al bosque: una plaza, una ventana, una planta en tu casa o una caminata descalzo pueden ser suficientes.

Así que te invitamos a experimentar, a abrir tus sentidos y dejarte sorprender por todo lo que la naturaleza urbana tiene para ofrecerte.

Para complementar, te dejamos algunos recursos que ahondan sobre la relación entre la naturaleza y el bienestar

Si te interesa este contenido, quizás también puede ayudarte profundizar en la práctica del mindfulness como una forma de estar más presente y consciente en tu día a día. En este artículo te contamos en qué consiste y cómo empezar: ¿Qué es el mindfulness?

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Autor/a

Elisa Barrientos y Álvaro Langer

Núcleo para Mejorar la Salud Mental de Adolescentes y Jóvenes – Imhay.

Bienestar

Salud Mental

Cuidado del sueño en la vida universitaria

El sueño es una función esencial para nuestro organismo, descubre sus funciones y cómo cuidarlo

El sueño es un estado fisiológico de descanso, rápidamente reversible, donde se reduce la capacidad de respuesta, la actividad motora y el metabolismo.

Arquitectura y etapas del sueño

El sueño se estructura en dos fases:

Sueño no REM: 

  • Etapa N1: transición de la vigilia al sueño. Corresponde al sueño más superficial y da cuenta del 5-10% del total del ciclo de sueño.
  • Etapa N2: es el 45-55% del ciclo total de sueño y corresponde a la etapa más larga del ciclo.
  • Etapa N3: también conocido como sueño profundo, corresponde al 10-20% del ciclo total de sueño. Habitualmente se presenta en la primera mitad de la noche.

Sueño REM (Rapid Eye Movement):

Se caracteriza por movimientos oculares constantes y pérdida del tono muscular. Da cuenta del 18-20% del total del ciclo de sueño. Aquí es donde se consolidan nuestros aprendizajes obtenidos durante el día.

El ciclo de sueño tiene una duración de 90-120 min. y se repite aproximadamente 4-5 veces en cada descanso.

Funciones del sueño

El sueño cumple múltiples funciones que involucran distintos procesos biológicos:

Sistema nervioso

El cerebro se repara y desintoxica durante el sueño. Además, se promueve la formación y mantención de conexiones neuronales, lo que mejora la función cognitiva y memoria.

Sistema cardiovascular

La presión arterial y la frecuencia cardíaca disminuyen durante el sueño, lo que permite que el corazón descanse y se repare. 

Sistema endocrino

Se liberan hormonas como la hormona del crecimiento, importante para la reparación y crecimiento celular, así como hormonas sexuales, hormonas que controlan el hambre y el cortisol. 

Insomnio: causas y consecuencias

El insomnio es un trastorno del sueño y un problema frecuente. Más de un tercio de la población lo ha presentado, siendo en la gran mayoría de los casos transitorio.

Cuando se vuelve persistente, se puede deber a múltiples causas como:  trastornos de salud mental, enfermedades metabólicas, neurológicas, entre otras. Una causa importante también es el uso de drogas y sustancias, que pueden causar dificultades por sus efectos directos o por abstinencia, generando molestias que pueden permanecer hasta meses luego de haber dejado de usarlas.

Los problemas del sueño traen consigo consecuencias negativas en el sistema inmune, cardiovascular y endocrino, como también efectos en las funciones cerebrales, sobre todo a nivel cognitivo. Por ejemplo, un estudio realizado en más de 55.000 estudiantes universitarios en EEUU, mostró que el mal dormir se asoció a un mayor riesgo de reprobación de asignaturas y a calificaciones más bajas. 

Para ahondar sobre esto te recomendamos leer nuestro artículo al respecto.

Medidas para dormir mejor

La higiene del sueño corresponde a una serie de medidas y hábitos prácticos, que han demostrado ser efectivos y que podemos implementar para mejorar la calidad de nuestro dormir. 

A continuación, te las explicamos:

  • En promedio los adultos necesitamos dormir entre 7-9 hrs, pero esto cambia para cada persona. Conócete y ve cuanto es tu propia necesidad de horas de sueño.
  • Intenta acostarte y levantarte todos los días a la misma hora, incluso los fines de semana. 
  • Dentro de lo posible, trata de evitar las siestas. Si vas a tomar una, que no sea de más de 20 a 30 minutos y antes de las 16:00 hrs.
  • La cafeína puede repercutir en nuestro sueño. No consumas café o bebidas energéticas más allá de las 16:00 hrs.  
  • El cigarro nos activa. Evita fumar 2 horas antes de irte a dormir.
  • Tanto el alcohol como la marihuana pudieran parecer que nos ayudan a dormir, sin embargo, generan una alteración importante de la estructura de nuestro sueño, haciéndolo de muy mala calidad.
  • Genera un ambiente propicio para el sueño:  libre de luz, ruido y con una temperatura adecuada.
  • Si te despiertas en la noche, no mires el reloj. Si te cuesta volver a dormir, no te quedes en cama, levántate y da una vuelta.
  • Evita hacer otras actividades en la cama, la cama debería ser solo utilizada para dormir y para la actividad sexual.
  • El ejercicio es una buena herramienta para ayudarnos a conciliar el sueño, pero realizarlo muy cerca de la hora de acostarnos puede tener el efecto contrario. Intenta hacer actividad física hasta 4 horas antes de irte a dormir.
  • En la noche prefiere comidas livianas o intenta dejar tu última comida al menos 2 horas antes de dormir.

Como hemos revisado, el sueño cumple un rol central en la mantención y cuidado de nuestra salud física y mental. Estas medidas han probado ayudar a la mayoría de las personas a obtener un dormir de buena calidad.

Si pese a adoptar estas medidas por más de 1 mes las molestias persisten o afectan de manera importante tu desempeño, la recomendación es acudir a una evaluación médica para analizar tu situación particular, y poder brindarte ayuda en base a tus propias necesidades y contexto.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Psicofarmacología Esencial de Stahl. Bases Neurocientíficas y aplicaciones prácticas. 5ta Edición. 2023
  • Introducción a la psicopatología y la psiquiatría. Julio Vallejo Ruiloba, 2015.
  • Stages and architecture of normal sleep: Douglas B Kirsch, MD, FAASM: Susan M Harding, MD, FCCP, AGAF : April F Eichler, MD, MPHAll. Mar 2025.
  • Hartmann ME, Prichard JR. Calculating the contribution of sleep problems to undergraduates’ academic success. Sleep Health. 2018 Oct;4(5):463-471. doi: 10.1016/j.sleh.2018.07.002. Epub 2018 Aug 3. PMID: 30241662.
  • Baranwal N, Yu PK, Siegel NS. Sleep physiology, pathophysiology, and sleep hygiene. Prog Cardiovasc Dis. 2023 Mar-Apr;77:59-69. doi: 10.1016/j.pcad.2023.02.005. Epub 2023 Feb 24. PMID: 36841492.

Autor/a

Esteban Gutiérrez, Karla Moreno, Rodrigo Palma

Residentes de Psiquiatría – Universidad de Chile

Salud Mental

Crisis de pánico: qué es y cómo afrontarla

Aprendamos sobre las crisis de pánico, por qué ocurren y algunas estrategias para manejarlas y prevenir su impacto en tu bienestar.

Los síntomas relacionados a la ansiedad son uno de los aspectos con mayor prevalencia en la salud mental de la población chilena. Según datos de la octava ronda del “Termómetro de Salud Mental en Chile Achs-UC”, un 24,8% del total de encuestados presentan problemas relacionados a sintomatología ansiosa, lo que representa un aproximado de 1 de cada 4 chilenos. 

En caso de no ser abordadas, a largo plazo estas problemáticas pueden traer consecuencias más negativas e intensas, como lo son las crisis de pánico. 

¿Qué es una crisis de pánico?

Se define como la aparición repentina de una sensación intensa de miedo que se desencadena por la percepción de un peligro que no es necesariamente real y, en ocasiones, sin un gatillante aparente. 

Viene de la mano de síntomas como palpitaciones, sudoración, miedo a morir o volverse loco/a, temblores, mareo, inestabilidad, escalofríos, sensación de falta de aire y pérdida de control, entre otros aspectos. 

En caso de que los ataques de pánico se vuelvan repetitivos y sean inesperados o difíciles de identificar, podemos hablar de un trastorno de pánico, en donde prevalece un constante miedo o estado de alerta ante la posibilidad de volver a sufrir tales experiencias. 

Ilustración crisis de pánico

Si bien no hay certeza de las causas específicas del orígen de las crisis de pánico, se piensa que están asociadas factores como:

  • Una posible falla en el sistema de alarma a la hora de presentarse situaciones estresantes.
  • Predisposición genética.
  • Exposición constante a situaciones y estímulos que causan estrés

Teniendo en cuenta esto, te invitamos a leer nuestro artículo sobre la forma de abordar la ansiedad en el contexto académico.

Recomendaciones ante una crisis de pánico

El primer paso es intentar prevenir. Para ello puede ser de utilidad identificar aspectos cotidianos que podrían desencadenar un episodio: relaciones conflictivas, problemas familiares, periodos de evaluaciones, entre otros, pueden ser estresores que incrementen las probabilidades de experimentar una crisis de pánico. 

En caso de estar experimento una crisis, es recomendable fijar la atención en algo que no esté relacionado a la sensación que esta genera. Por ejemplo, es útil llevar la atención a elementos del entorno que se puedan percibir a través de los sentidos: observar alrededor e identificar los objetos que puedes ver y nombrarlos en voz alta, tocar algún objeto de material agradable al tacto, oler o degustar algo placentero, etc. 

También se puede armar un pequeño “botiquín sensorial” portátil, que contenga elementos que ayuden a conectar con los sentidos y retomar la calma.

Tocar el pasto puede ayudarte a retomar la calma ante una crisis de pánico

Asimismo, es recomendable realizar respiraciones profundas y largas, tratando de llevar el aire al abdomen. Esto ayuda a dar la señal al organismo de que es posible volver a un estado de tranquilidad.

Es importante intentar enfocarse en el aquí y el ahora. En la medida que se pueda, y cuando ya se está en mayor calma, es bueno intentar reconocer si el pensamiento gatillado por la crisis es racional o no, además de realizar técnicas de relajación.

Importante: Si estos episodios se dan de manera reiterativa o están afectando la calidad de vida, es necesario solicitar ayuda a un profesional de salud mental que pueda apoyar para la comprensión y manejo del problema.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

Autor/a

Carlos Banse Toledo

Psicólogo clínico DSE

Salud Mental

Experiencias adversas en la niñez y sus consecuencias en la salud mental

¿Sabías qué las experiencias en la edad temprana pueden influir a lo largo de toda nuestra vida? Te invitamos a revisar algunos conceptos y datos sobre el tema.

¿Te has preguntado qué efectos tienen las experiencias de la infancia en nuestra vida? Diversos estudios han revelado que influyen de forma considerable en la salud mental y física, así como en potenciales comportamientos de riesgo para la salud en la edad adulta. 

Las Experiencias Adversas en la Niñez, ACEs por sus siglas en inglés, han sido reconocidas internacionalmente como una de las fuentes de estrés más frecuentes de la vida temprana. Aunque se trata de una temática ampliamente estudiada, sólo en los últimos años ha sido investigada en Chile. 

¿Qué se considera como experiencias adversas en la niñez?

Es importante aclarar que pueden existir diversas experiencias que pueden calificarse, o no, como adversas o traumáticas considerando la subjetividad de cada quien

Las investigaciones al respecto se han basado en cierto tipo de experiencias estudiadas mediante el instrumento “Adverse Childhood Experiences International Questionnaire [ACE-IQ]”, reconocido por la OMS. Este considera 13 experiencias adversas: 

  • Abuso físico psicológico y sexual
  • Negligencia psicológica y física
  • Violencia contra un miembro del hogar
  • Enfermedad mental dentro de la familia
  • Abuso de sustancias por algún miembro del hogar
  • Encarcelamiento de algún miembro del hogar
  • Separación/ divorcio o ausencia parental
  • Acoso escolar o bullying
  • Violencia comunitaria y violencia colectiva

El acoso o bullying puede presentarse en distintos formatos y etapas de la vida. Te invitamos a revisar nuestro artículo sobre el ciberacoso.

Consecuencias de experiencias tempranas en la salud mental

Estudios a la fecha han dado cuenta del impacto negativo de algunas ACEs en el desarrollo infantil, estableciendo una conexión entre las experiencias tempranas de maltrato, negligencia y disfunciones en el hogar, con la ocurrencia de algunas enfermedades crónicas, trastornos de salud mental y comportamientos de riesgo, los cuales pueden manifestarse durante la adultez.

Con respecto a los trastornos de salud mental, se ha estudiado el desarrollo en la edad adulta de trastornos de depresión, ansiedad (trastorno de pánico, agorafobia, fobia social y ansiedad generalizada), trastornos de personalidad, intentos de suicidio, suicidio consumado, estrés postraumático, poli consumo de sustancias, comportamientos agresivos, entre otros.

recreación de una experiencia adversa en la niñez

Algunos hallazgos interesantes en Chile

En Chile se realizó una investigación utilizando los datos del piloto de la Encuesta Nacional de Adversidad y Abuso sexual en la niñez (2020) del Centro CUIDA de la Universidad Católica, aplicada a una muestra urbana de 200 casos, compuesta por hombres y mujeres.

Este estudio resalta que casi la totalidad de la muestra (88.9%) reporta haber experimentado a lo menos 1 experiencia adversa en la niñez y que más de la mitad de la muestra (54.6%) reporta haber experimentado 4 o más ACEs. 

Con respecto a la prevalencia de experiencias adversas según sexo, no se registran diferencias significativas entre hombres y mujeres, hallando que el 50.8% de los hombres y el 56.4% de las mujeres reporta haber experimentado 4 o más ACEs. La de mayor prevalencia es la violencia comunitaria, es decir, verse expuesto o ser testigo de situaciones de violencia como robos, asaltos y/o ataques.

La correlación entre la cantidad de experiencias adversas tempranas y la cantidad de consecuencias reportadas a lo largo de la vida (problemas de salud mental, consumo de alcohol y sustancias, comportamientos delictuales y violencia intrafamiliar) son significativas tanto para hombres como para mujeres. Esto quiere decir que entre más experiencias adversas vivenciadas en la niñez, se observan más problemas de salud en etapas posteriores.

Además, se destaca que las ACEs tienen un efecto predictor sobre los problemas de salud mental, los problemas de consumo de alcohol y sustancias, los comportamientos delictuales y en las experiencias de violencia intrafamiliar, observando diferencias en hombres y mujeres. Ahora, ¿Cómo es que se da esto?

Foto de niño escondido entre cojines

Efecto predictor de las experiencias adversas en la niñez

El efecto predictor da cuenta de que, por cada experiencia adversa en la niñez, aumenta en un 27% la cantidad de problemas de salud mental en hombres a lo largo de la vida. En el caso de las mujeres, por cada experiencia adversa en la niñez aumenta en un 22% la cantidad de problemas de salud mental a lo largo de la vida. Esto quiere decir que, según la muestra chilena, las experiencias adversas tempranas predicen una mayor ocurrencia de consecuencias a nivel de salud mental en hombres que en mujeres.

En cuanto a los Problemas de consumo, en el caso de los hombres, por cada experiencia adversa temprana, aumenta en un 15% la cantidad de problemas de consumo. Mientras que en el caso de las mujeres aumenta en un 21%. Este apartado llama la atención, pues hoy enfrentamos el desafío de abordar el consumo de sustancias en nuestra comunidad universitaria.

En cuanto a los Comportamientos delictuales, por cada experiencia adversa en la niñez aumenta en un 18% la cantidad de comportamientos delictuales en hombres a lo largo de la vida. Mientras que en las mujeres, por cada experiencia adversa en la ñiñez se incrementa en un 24% la cantidad de comportamientos delictuales. Esto quiere decir que las experiencias adversas tempranas pueden predecir en mayor porcentaje los comportamientos delictuales y de consumo en mujeres que en hombres. 

Por último, el modelo de violencia intrafamiliar indica que al aumentar las experiencias adversas en la niñez aumenta en un 59% la probabilidad de ocurrencia de violencia intrafamiliar en el caso de los hombres. Mientras que, en el caso de las mujeres, al aumentar las experiencias adversas en la niñez se incrementa solo en un 28% la probabilidad de ocurrencia de violencia familiar a lo largo de la vida.

¿Qué nos queda por hacer?

Los hallazgos dan cuenta que las experiencias adversas en la niñez son una de las fuentes de estrés con mayor prevalencia en nuestro país. La presencia de estos factores de estrés pueden predecir la ocurrencia de diferentes consecuencias a nivel de salud a lo largo de la vida. 

Esto produciría la mayor ocurrencia de problemas de salud mental y de violencia intrafamiliar en hombres y, a su vez, explicaría el mayor aumento de problemas de consumo y comportamientos delictuales en mujeres respecto a hombres. Además, podría sugerir que existen otros factores intervinientes y moderadores que pueden explicar el desarrollo de consecuencias para la salud mental (como factores de predisposición, diferencias individuales y culturales, gatillantes y experiencias tardías, factores de riesgo y protectores; como por ejemplo experiencias reparatorias). 

Si bien hace falta mayor investigación acerca de esta temática en Chile, es importante atender la necesidad de prevenir la ocurrencia de estos estresores, así como también desarrollar intervenciones psicoterapéuticas oportunas, cuyos modelos consideren la gran prevalencia de estos y las consecuencias que pueden tener a lo largo de toda la vida, para así reducir el efecto negativo que puedan tener para cada persona.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

Autor/a

Sofía Ramírez Labbé

Psicóloga Clínica DSE

NOTICIAS / Bienestar

Hablemos de Todo: miradas sobre un espacio de conversación para promover el bienestar y la salud mental

Liliana Loyola, coordinadora nacional del programa, expone los beneficios de la iniciativa y algunas conclusiones sobre su implementación.

Como parte de las acciones para promover el bienestar de la población, estamos presenciando una consolidación de canales de información y apoyo en línea en diversos sectores. Dentro de este panorama, el Chat Psicosocial Hablemos de Todo, creado por el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), se destaca como una plataforma de orientación psicosocial para las juventudes. 

Intentamos ser esa primera acogida, un espacio seguro y de confianza para conversar sobre situaciones, emociones o relaciones interpersonales que abruman, cuando las personas jóvenes no tienen con quien hacerlo. 

Actualmente, en su quinto año de ejecución, este programa representa una singularidad en la oferta pública del Estado de Chile al ser la única plataforma virtual de chat disponible, enfocada en proporcionar orientación sobre temas relacionados con el bienestar y el autocuidado, exclusivamente a jóvenes entre 15 y 29 años.

afiche hablemos de todo

En este sentido, resulta fundamental analizar los datos obtenidos desde la implementación de esta plataforma para comprender mejor su impacto, áreas de mejora y conocer sobre quiénes consultan y qué temas son los más abordados con el equipo de profesionales que atienden el chat.

Los datos recopilados en nuestro Estudio Descriptivo de la Plataforma del Chat Psicosocial revelan que hemos tenido más de 17 mil interacciones con las y los jóvenes, pero reconocemos que no todas se han traducido en atenciones. El 60% de las interacciones se clasificaron como atenciones efectivas, es decir, que duren más de 10 minutos y contengan una consulta resuelta, lo que destaca la importancia de promover y difundir nuestra plataforma en nuevos espacios. Por eso es alentador ver que instituciones como la Universidad de Chile nos den la oportunidad de llegar a más personas jóvenes.

En un contexto donde casi la mitad de los jóvenes chilenos consideran poco viable costear consultas médicas o tratamientos psicológicos, según datos entregados por la 10ma Encuesta Nacional de Juventudes (2022), se evidencia la necesidad apremiante de ampliar el acceso a servicios de salud mental, entregar información basada en evidencia y una primera orientación o contención emocional.

La gratuidad y confidencialidad de nuestro servicio apunta en esa línea y es crucial para garantizar que las y los jóvenes puedan acceder a la ayuda que necesitan sin preocupaciones financieras adicionales, es por esta razón que un tercio reingresa al chat en busca de más apoyo. 

En cuanto a equidad e inclusión, es preocupante la disparidad de género en el uso de nuestra plataforma de chat psicosocial. Aproximadamente 3 de cada 4 atenciones efectivas son de personas que se identifican con el género femenino. Dicha discrepancia refleja las diferencias en la percepción de la salud integral entre hombres y mujeres, que en parte se explica debido a modelos culturales hegemónicos. 

Estos mandatos sociales pueden llegar a generar consecuencias negativas para las personas que se identifican con el género masculino, expresado en problemas como depresión, ansiedad, adicciones o suicidio. Por ello, es importante abordar las masculinidades, desde una perspectiva crítica y transformadora, que promueva el autocuidado, la expresión emocional, el respeto a la diversidad y la equidad de género (UNFPA, 2021).

Además, creemos que es fundamental reconocer y abordar las necesidades específicas de las personas que se identifican con otros géneros. Este grupo consulta con mayor frecuencia por problemas como la ideación suicida, problemas de autoestima y autolesiones. Esta realidad subraya la importancia de proporcionar un entorno de apoyo seguro y comprensivo para las minorías discriminadas, como la población LGBTQ+. Es responsabilidad de todas y todos trabajar para crear un espacio donde todas las personas se sientan aceptadas y apoyadas en su búsqueda de bienestar mental y emocional.

Llamada de ayuda para jovenes

Un espacio seguro para abordar Inquietudes

En cuanto a las principales áreas de consulta, la salud mental ocupa el primer lugar de las conversaciones con un 58% de las atenciones realizadas en el periodo analizado. En tanto, la ansiedad, los cambios de ánimo y la ideación suicida también son una de las principales consultas respecto a salud mental. Estos hallazgos subrayan la importancia de abordar aspectos tanto individuales como sociales del bienestar para promover la salud mental entre las y los jóvenes.

La segunda tipificación que recibió mayor atención en el Chat Psicosocial Hablemos de Todo fue la de Relaciones Interpersonales, representado un 15,9% de las atenciones totales. Estas relaciones, establecidas entre dos o más personas, juegan un papel fundamental en la salud mental, pudiendo tener un impacto positivo o negativo en los individuos involucrados, puesto que, las relaciones interpersonales tienen un gran impacto en la vida de las personas y determinan gran parte de nuestro desarrollo.

Dentro de esta categoría, los conflictos familiares fueron uno de los temas más consultados por las y los jóvenes que utilizaron el chat. Estos conflictos, caracterizados por la percepción de incompatibilidad entre dos o más partes, reflejan la complejidad de las relaciones familiares y la necesidad de apoyo para abordar situaciones conflictivas. La tercera tipificación primaria más frecuente fue la de Salud Sexual, que representó el 11% del total de atenciones efectivas durante el período de ejecución del programa.

Es interesante destacar que el tramo de edad de 20 a 24 años fue el más activo en consultar sobre esta temática en el chat de Hablemos de Todo, mismo tramo etario de la comunidad estudiante de esta casa de estudio.  Sin embargo, es importante tener en cuenta que, según la Décima Encuesta Nacional de Juventudes, la edad promedio de inicio sexual en jóvenes es de 16 años. Esta discrepancia entre la edad promedio de inicio sexual y el grupo de edad más activo en el chat sugiere la necesidad de una mayor educación sexual temprana y acceso a información sobre salud sexual y reproductiva.

Dentro de la dimensión de Salud Sexual, se identifican tres subdimensiones: sexoafectividad, práctica sexual segura y salud menstrual. La sexoafectividad, que abarca casi el 97% de las consultas, refleja la importancia de la educación sobre relaciones afectivas y sexuales saludables. Por otro lado, la práctica sexual segura representa solo el 3% de los motivos de consulta, lo que podría indicar una necesidad de mayor conciencia sobre la prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados. 

La inclusión de la Salud Menstrual como una tipificación adicional en el período actual de la plataforma chat, destaca la importancia de abordar las necesidades específicas de salud de las mujeres jóvenes y proporcionar información accesible sobre salud menstrual y bienestar.

El análisis de los datos del Chat Psicosocial Hablemos de Todo ofrece valiosas perspectivas sobre la salud mental y el bienestar de la juventud chilena. Sin embargo, también revela áreas de mejora, como la necesidad de ampliar el acceso a servicios de salud mental y de calidad, abordar las desigualdades de género y proporcionar un apoyo adecuado a las minorías discriminadas. Estos hallazgos deben informar políticas y programas que promuevan la equidad de género, la inclusión digital y el acceso igualitario a servicios de salud. 

Invitamos a toda la comunidad de estudiantes a aprovechar al máximo las oportunidades que ofrecen las plataformas en línea para apoyar la salud mental y el bienestar de las juventudes ingresando a Hablemos de Todo.


“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • INJUV (2023) Estudio descriptivo del chat Hablemos de Todo: Informe avance 2020-2022 
  • INJUV (2022). Décima Encuesta Nacional de Juventudes. Santiago, Chile: Instituto Nacional de la Juventud. 
  • Fondo de Población de Naciones Unidas – UNFPA (2021). Juntando saberes Masculinidades y Salud. Buenos Aires, Argentina: Fondo de Población de Naciones Unidas. 

Autor/a

Liliana Loyola Apablaza

Coordinadora Nacional Programa Hablemos de Todo del INJUV

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2023, Universidad de Chile