• Bienestar
  • Psicoeducación

Cáncer de mama: prevención y signos de alerta

El cáncer de mama puede no presentar síntomas durante sus etapas iniciales. Conocer sus factores de riesgo y reconocer cambios en las mamas permite consultar oportunamente.

Octubre es el Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama, una oportunidad para promover su detección temprana y recordar la importancia de consultar ante cualquier cambio en las mamas.

El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad.

Esta publicación es la segunda de una serie de tres partes dedicada a los cánceres más frecuentes en mujeres y personas con vulva:

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama es una enfermedad causada por el crecimiento anormal y desordenado de células del epitelio de los conductos o lobulillos mamarios, las cuales tienen la capacidad de diseminarse.

Existen distintos tipos de cáncer de mama, que pueden clasificarse según:

  • Las células en las que se originan: ductales o lobulillares.
  • Su comportamiento: invasivo o no invasivo.
  • Sus características moleculares, como los receptores hormonales y algunas proteínas específicas.

Factores de riesgo para el cáncer de mama

Las causas del cáncer de mama son multifactoriales. Entre los principales factores de riesgo se encuentran:

  • La edad, con una mayor incidencia después de los 50 años.
  • Los antecedentes familiares y factores hereditarios, como las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2.
  • No haber tenido embarazos o haber tenido el primero después de los 30 años.
  • La menarquia precoz, antes de los 12 años.
  • La menopausia tardía, después de los 52 años.
  • Los estilos de vida poco saludables.

La alimentación poco saludable, el sedentarismo y el consumo nocivo de alcohol y tabaco también se encuentran entre los factores asociados al desarrollo de este cáncer.

Signos y síntomas del cáncer de mama

La mayoría de las personas no presenta síntomas cuando el cáncer se encuentra en una fase temprana. Por esta razón, la detección precoz es especialmente importante.

Los signos y síntomas pueden aparecer en distintas combinaciones, especialmente cuando la enfermedad se encuentra en una etapa más avanzada. Entre ellos se incluyen:

  • Un nódulo o engrosamiento de la mama, frecuentemente sin dolor.
  • Cambios en el tamaño, la forma o el aspecto de la mama.
  • Alteraciones en la piel, como hoyuelos, enrojecimiento o grietas.
  • Cambios en el aspecto del pezón o de la piel que lo rodea, denominada aréola.
  • Secreción anormal o sanguinolenta a través del pezón.

Se recomienda consultar ante cualquier cambio en la mama, incluso si no produce dolor.

Autoexamen y detección temprana

El autoexamen consiste en una evaluación física y visual de las mamas. Su objetivo es familiarizarse con su aspecto y tejido habituales para reconocer cualquier cambio o anomalía que requiera una consulta.

El autoexamen no sustituye los exámenes clínicos. Es una medida complementaria que puede ayudar a identificar señales que podrían corresponder a un problema de salud.

Se recomienda realizarlo una vez al mes, una semana después del inicio de la menstruación.

Prevención y control del cáncer

Conocer los factores relacionados con el cáncer es necesario para comprender cómo prevenirlo. Entre el 30 % y el 40 % de las muertes por cáncer son atribuibles a cinco factores de riesgo:

  • Sobrepeso y obesidad.
  • Alimentación poco saludable.
  • Sedentarismo.
  • Consumo de alcohol.
  • Tabaquismo.

Las medidas preventivas frente a estos factores incluyen mantener un estilo de vida saludable y evitar hábitos nocivos.

Importancia del control de salud

El control de salud ginecológica permite prevenir, detectar tempranamente y tratar distintas enfermedades, además de promover el bienestar y la salud sexual durante las diferentes etapas de la vida.

Se recomienda comenzar estos controles desde la pubertad y la adolescencia, inicialmente con educación sexual integral, y mantenerlos posteriormente de manera periódica, al menos una vez al año. En estas consultas se pueden evaluar signos y síntomas, realizar exámenes preventivos y recibir orientación según cada etapa de la vida.

Estos controles también pueden ser realizados por matronas y matrones, profesionales capacitados para entregar educación, asesoramiento, controles y detección de problemas de salud sexual y reproductiva.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”. 

Fuentes: 

Autor/a

Natalia Araya Peralta

Matrona DSE – Coordinadora Clínica CSE Campus Eloísa Díaz

  • Bienestar

Lactancia materna y alimentación con fórmula: beneficios, recomendaciones y acompañamiento para una nutrición infantil saludable

La alimentación infantil puede adoptar distintas formas según las necesidades de cada madre, bebé y familia. Conoce sus beneficios, cuidados y recomendaciones para tomar decisiones informadas y sin culpa.

La alimentación durante los primeros meses de vida constituye una de las intervenciones más importantes para favorecer el crecimiento, el desarrollo y el bienestar integral de los niños y niñas.

La leche materna es considerada el alimento ideal para el lactante, ya que aporta nutrientes, líquidos y componentes inmunológicos que contribuyen a protegerlo frente a diversas enfermedades. Además, la lactancia favorece el vínculo afectivo entre la madre y el niño y puede generar beneficios para la salud materna.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda iniciar la lactancia materna durante la primera hora después del nacimiento, mantenerla de forma exclusiva durante los primeros seis meses y continuarla junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más, según las necesidades y preferencias de cada familia.

Beneficios de la lactancia materna

La leche materna es un alimento dinámico que se adapta a las necesidades del lactante. Durante los primeros días después del parto se produce el calostro, rico en anticuerpos y otros componentes inmunológicos que ayudan a fortalecer las defensas del recién nacido.

Entre los principales beneficios para el niño se encuentran:

  • Menor riesgo de infecciones gastrointestinales y respiratorias.
  • Disminución de algunas enfermedades durante la infancia.
  • Favorecimiento del desarrollo neurológico.
  • Contribución a hábitos alimentarios saludables a largo plazo.

Para la madre, la lactancia puede favorecer la recuperación después del parto, contribuir a la contracción uterina, disminuir el riesgo de algunos tipos de cáncer de mama y ovario y fortalecer el vínculo afectivo con su hijo. Estos beneficios son parte central de la promoción de la lactancia materna realizada por los equipos de salud.

Lactancia materna exclusiva 

La lactancia materna exclusiva significa que el lactante recibe únicamente leche materna, sin necesidad de incorporar agua, infusiones u otros alimentos durante los primeros seis meses, salvo indicación médica específica.

La leche materna proporciona los nutrientes y líquidos necesarios para cubrir los requerimientos del bebé durante este periodo. A partir de los seis meses, se recomienda iniciar progresivamente la alimentación complementaria y mantener la lactancia materna.

Cuando la alimentación se realiza con fórmula infantil

No todas las familias pueden o desean alimentar a su bebé exclusivamente con lactancia materna. Existen situaciones médicas, personales, emocionales, laborales o sociales en las que se utiliza fórmula infantil, ya sea de manera exclusiva o complementaria a la leche materna.

La fórmula infantil está diseñada para cubrir las necesidades nutricionales del lactante cuando la leche materna no está disponible o no es suficiente, según la evaluación profesional. Aunque no contiene todos los componentes inmunológicos presentes en la leche materna, puede proporcionar un aporte adecuado de energía, proteínas, grasas, vitaminas y minerales cuando se prepara y administra correctamente.

Indicaciones frecuentes para utilizar fórmula infantil

La utilización de fórmula puede estar indicada o ser necesaria en situaciones como:

  • Algunas enfermedades maternas o tratamientos incompatibles con la lactancia.
  • Dificultades persistentes en la producción de leche.
  • Prematuridad o condiciones médicas específicas del recién nacido.
  • Decisión informada de la madre o la familia.
  • Necesidad de alimentación complementaria temporal o permanente.

Es importante que la elección de la fórmula y la cantidad administrada sean orientadas por un profesional de la salud, evitando cambios frecuentes de producto sin indicación.

Preparación segura de la fórmula infantil

La seguridad en la preparación es fundamental para prevenir infecciones y errores de alimentación.

Se recomienda:

  • Lavarse bien las manos antes de preparar la fórmula.
  • Utilizar agua segura y hervida cuando corresponda, según la indicación local.
  • Esterilizar o higienizar adecuadamente mamaderas, tetinas y utensilios.
  • Respetar exactamente la proporción de agua y polvo indicada por el fabricante.
  • Desechar la fórmula que quede en la mamadera después de la alimentación si ha transcurrido el tiempo recomendado.

Agregar más polvo no mejora la nutrición y puede ser perjudicial; agregar menos puede producir una alimentación insuficiente.

ilustración de mujer amantando

Alimentación mixta: lactancia materna y fórmula

Muchas familias utilizan alimentación mixta, combinando lactancia materna con fórmula infantil. Esta alternativa puede permitir mantener parte de los beneficios de la leche materna y, al mismo tiempo, responder a las necesidades particulares de la madre y del bebé.

Para favorecer una alimentación mixta adecuada, se recomienda:

  • Mantener las tomas al pecho según la demanda del bebé, cuando sea posible.
  • Ofrecer la fórmula en la cantidad indicada por el profesional de la salud.
  • Vigilar el aumento de peso, la hidratación y el bienestar general del lactante.
  • Buscar apoyo si aparecen dudas sobre la producción de leche, el acople o la suplementación.

La necesidad de complementar con fórmula no significa necesariamente que la lactancia haya fracasado. Cada experiencia de alimentación infantil es diferente y debe ser acompañada sin juicios ni culpabilización.

Cada experiencia de alimentación infantil es diferente y debe ser acompañada sin juicios ni culpabilización. Puede interesarte:

Importancia del apoyo y la información basada en evidencia

La alimentación del lactante no depende exclusivamente de la voluntad de la madre. Factores familiares, sociales, culturales, laborales y sanitarios pueden facilitar o dificultar tanto la lactancia como la preparación adecuada de la fórmula.

El acompañamiento de los profesionales de la salud y del entorno familiar es fundamental. Los equipos de salud deben entregar información clara, basada en evidencia y respetuosa de las decisiones de cada familia.

También deben identificar tempranamente las dificultades relacionadas con el acople, el dolor, la percepción de baja producción de leche o los problemas vinculados con la alimentación mediante fórmula.

El apoyo debe entregarse desde un enfoque respetuoso, evitando generar sentimientos de culpa y reconociendo que cada experiencia es individual.

Rol de los profesionales de la salud

Los profesionales de la salud cumplen un papel esencial en la promoción, protección y apoyo de la lactancia materna, así como en la orientación para una alimentación segura con fórmula cuando esta se utiliza.

Su labor incluye:

  • Educar a las familias.
  • Resolver dudas.
  • Detectar dificultades.
  • Evaluar el crecimiento y desarrollo del niño.
  • Orientar oportunamente hacia una atención especializada cuando sea necesario.

La consejería debe considerar aspectos técnicos, emocionales y sociales, promover una toma de decisiones informada y respetar la autonomía de las personas.

Desafíos de la alimentación infantil

Actualmente persisten barreras que pueden dificultar la continuidad de la lactancia o una alimentación infantil adecuada. Entre ellas se encuentran el retorno al trabajo o a los estudios, la falta de espacios apropiados para amamantar o extraer leche, la ausencia de redes de apoyo, las dificultades económicas y algunas creencias culturales.

Las políticas públicas y las instituciones tienen un papel importante en la generación de condiciones que favorezcan la lactancia y en asegurar el acceso a orientación nutricional y apoyo para las familias que utilizan fórmula infantil.

Una alimentación adecuada y sin sentimientos de culpa

La lactancia materna ofrece importantes beneficios nutricionales, inmunológicos, emocionales y de salud para el niño y la madre, por lo que continúa siendo la recomendación principal de los organismos internacionales.

Sin embargo, cuando la alimentación se realiza con fórmula infantil, ya sea de forma exclusiva o complementaria, también es posible lograr una nutrición adecuada si existe una preparación segura, seguimiento profesional y apoyo respetuoso.

El objetivo central debe ser que cada niño reciba una alimentación suficiente, segura y adecuada para su crecimiento y desarrollo, y que cada familia pueda tomar decisiones informadas con el acompañamiento de profesionales de la salud, sin presión, estigmatización ni sentimientos de culpa.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Autor/a

Nilda Alegría Díaz

Enfermera DSE

  • Bienestar
  • Salud Mental

Aceptación y mindfulness: dos herramientas clave para la salud mental universitaria

La vida universitaria puede acumular estrés, ansiedad y exigencias personales. Estas herramientas permiten cambiar la relación con las emociones y avanzar hacia lo que valoramos.

“La vida no es ni buena ni mala, es como es”.

Proverbio chino.

En los pasillos de la universidad, entre parciales, entregas y vida social, es fácil sentirse abrumado. Estrés, ansiedad, exigencias personales… todo se acumula.

Frente a esto, conceptos como aceptación y mindfulness están ganando protagonismo en la psicología contemporánea. Pero, ¿de qué se trata realmente? ¿Y por qué cada vez se investigan más estos enfoques?

¿Qué es la aceptación psicológica?

Lo primero es aclarar el error común de confundir el aceptar con el rendirse o conformarse. Otro error fundamental se relaciona con pensar que aceptar algo incluye estar de acuerdo; sin embargo, es simplemente aceptar que no puedes cambiarlo, es dejar de pelear con nuestras emociones para poder avanzar con lo que realmente nos importa.

La ecuación del sufrimiento es la siguiente:

Dolor x Resistencia (o no aceptación) = Sufrimiento

Los temas habituales que no aceptamos tienen que ver con algunas situaciones del pasado o del presente. También, en ocasiones, tenemos dificultades para aceptar cómo son los otros con nosotros.

En otras oportunidades, el problema es con nosotros mismos, como no aceptar partes de nuestro cuerpo que no nos gustan o alguna enfermedad o condición crónica que nos cuesta asumir. También en relación con nosotros mismos, a veces tenemos dificultades con algunos aspectos de nuestra personalidad que nos gustaría que fueran distintos.

A nivel externo, muchas veces cuesta asumir lo injusto que puede ser el mundo o aceptar los procesos de muerte de seres queridos.

¿Qué debemos observar ante algo que no aceptamos?

Cuando reconozcamos algo que nos cuesta aceptar, puede ser de utilidad revisar las expectativas que tenemos al respecto, su origen y la posibilidad de disminuirlas.

También ayuda a la aceptación la sensación de control que tenemos sobre la situación. En este sentido, tener la certeza de que no podemos hacer nada para cambiar el entorno también nos puede ayudar.

Aquí también es saludable entender la inutilidad de nuestra preocupación, que generalmente contamina nuestro día a día. Finalmente, también nos puede ayudar responder la siguiente pregunta: ¿es clave para que yo sea feliz eso que no es como yo quiero que sea?

Matriz de aceptación inteligente

A continuación, podemos ver una matriz que nos puede ayudar a determinar si debemos actuar o aceptar aquello que no nos gusta

Ejemplo:

Tienes un parcial importante, te sientes ansiosa/o y tu mente empieza con frases como “no voy a poder” o “soy insuficiente”. En vez de intentar ignorar todo eso o luchar contra esos pensamientos, la aceptación propone que los reconozcas como parte de la experiencia humana… y sigas adelante con tus objetivos: estudiar, rendir y cuidar tu salud mental en el proceso.

Aceptar no es dejar de sentir, es dejar de sufrir por sentir.

Algunas reacciones inadecuadas ante el sufrimiento

Resignación

No hacer nada ante el problema. Eso constituye una actitud pasiva y no efectiva. En estas ocasiones, generalmente la persona piensa que tiene menos control del que realmente tiene. Surgen frases del tipo: “No vale la pena hacer nada” o “No hay nada que hacer”.

Sobreactuación irracional

Negación del problema y sobreactuación en un intento desesperado de solución. En este caso, es una actitud activa, pero no efectiva. El sujeto piensa que tiene más control del que realmente tiene. Puede ir acompañada de frases como: “Lo voy a solucionar sea como sea” o “Si uno quiere, puede conseguirlo todo”.

Reacciones adecuadas ante el sufrimiento

Actuación

Ante la duda, ensayo y error. En este caso, es útil echar mano a técnicas de resolución de problemas y entender que todo tiene un costo.

Aceptación de la realidad

Admitir que el dolor forma parte de la vida y dejar de luchar contra la realidad, actuando solo en lo que pueda ser útil, sin sobreactuar. Constituye una actitud activa y efectiva. Lo habitual en este caso son frases como: “Ya he hecho lo que se podía hacer. Así es el mundo… y así está bien también”.

¿Qué es el mindfulness?

El mindfulness, o atención plena, es la práctica de estar presente, consciente de lo que sucede aquí y ahora, sin juzgar. No es solo meditar (aunque hacerlo es una forma de desarrollar esta habilidad). Es aprender a volver al presente cada vez que la mente divaga; algo que, entre materias, responsabilidades y redes sociales, necesitamos más que nunca.

Si quieres profundizar en sus fundamentos, te invitamos a revisar nuestro artículo previa sobre qué es el mindfulness.

Ejemplos simples de mindfulness en la vida universitaria:

  • Comer sin mirar el celular ni estudiar al mismo tiempo.
  • Escuchar realmente cuando una amiga/o te habla.
  • Notar que tu mente se fue en clase y traerla de vuelta sin culparte.
  • Respirar profundo antes de rendir una evaluación.

El mindfulness no elimina el estrés, pero cambia la manera que tenemos de relacionarnos con él.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

La aceptación y el mindfulness no buscan eliminar el malestar a toda costa. En cambio, proponen cambiar la relación que tenemos con nuestras emociones, ayudándonos a enfocarnos en lo que valoramos, incluso cuando no todo está bien.

El objetivo no es dejar de sentir malestar, sino poder vivir una vida con sentido a pesar de él.

¿Por qué importa esto en la universidad?

La vida universitaria es una etapa de transición, desafíos, mucha presión… y, a veces, mucho malestar emocional.

Muchas veces se espera que estemos “siempre bien”, “siempre productivos”, cuando en realidad no estar bien también es parte del proceso.

Aceptar lo que sentimos y practicar la atención plena puede:

  • Reducir el estrés académico.
  • Aumentar el enfoque y la productividad real.
  • Mejorar la relación con uno mismo.
  • Favorecer decisiones más coherentes con nuestros valores.

Estudiar con presión es difícil. Estudiar peleándote contigo mismo es agotador. Estas herramientas pueden ayudarte a romper ese círculo vicioso.

Recursos para practicar

Apps útiles

  • Insight Timer: meditaciones guiadas gratuitas.
  • Petit BamBou: ofrece meditaciones adaptadas a distintas situaciones.
  • Smiling Mind: mindfulness para jóvenes y estudiantes, en inglés.

Búsquedas en YouTube recomendadas

  • “Qué es el mindfulness y cómo empezar”
  • Meditaciones guiadas cortas de 5 minutos busca “mindfulness 5 minutos” para comenzar sin presión.

Ejercicio simple: un minuto de respiración consciente

Cierra los ojos. Enfócate solo en tu respiración. Siente cómo entra y sale el aire. Cuando aparezca un pensamiento —que es lo más normal—, simplemente vuelve a la respiración sin juzgarte.

Un minuto. Eso ya es practicar mindfulness.

En resumen

Aceptar no es rendirse. Estar presente no es desconectarse del futuro. Son formas de conectar más profundamente con lo que somos y con lo que valoramos.

No necesitas ser experto ni tener todo resuelto. Solo necesitas abrirte a la posibilidad de que otra manera de vivir tus emociones es posible. Y eso, en la universidad y en la vida, puede marcar una gran diferencia.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Brach, T. Aceptación radical. 2013. Gaia Ediciones.
  • Cashdan, T.; Ciarroch, J. Mindfulness, Aceptación y Psicología Positiva. 2014. Editorial Obelisco.
  • García-Campayo, J. Como reducir el sufrimiento: con Aceptación y Mindfulness. 2022. Editorial Singlatana.
  • Soler, Q. Manual para soltar: Practicando la Aceptación Radical de la Terapia Dialéctica Conductual. 2022. Psara Ediciones.

Autor/a

Carlos Passi Capdeville

Psicólogo de la Unidad de Psicología – Facultad de Derecho U. de Chile.

  • Bienestar

Prevención del Cáncer de Próstata

El estilo de vida universitario sienta las bases para prevenir el cáncer de próstata y la prostatitis.

El cáncer de próstata es el segundo tumor más común en la población masculina global y, aunque suele asociarse a la vejez, las decisiones de estilo de vida durante los años universitarios sientan las bases para su prevención a largo plazo.

Diversas investigaciones han reportado un incremento de anomalías prostáticas y consultas urológicas en hombres jóvenes, impulsando la urgencia de educar a las nuevas generaciones sobre la salud de este órgano desde los 20 años.

¿Por qué importa la próstata?

La próstata es una glándula exocrina del sistema reproductor masculino. Se encuentra justo debajo de la vejiga, delante del recto y rodea la uretra, el conducto por el que se excreta la orina. Es del tamaño de una nuez y está encargada de:

  • Producción del líquido prostático: Constituye alrededor del 30% del volumen total del semen. Este fluido es ligeramente alcalino, lo que neutraliza el ambiente ácido de la vagina, protegiendo a los espermatozoides y facilitando su supervivencia y movilidad.
  • Facilitación de la eyaculación: Durante la eyaculación, la próstata se contrae, liberando el líquido prostático hacia la uretra. Esta contracción es parte de un proceso coordinado que asegura que el semen sea expulsado del cuerpo, mezclado con los espermatozoides y otros fluidos glandulares.
  • Control de la micción: La próstata juega un papel indirecto en el control del flujo de orina. Dado que rodea la uretra, cualquier cambio en su tamaño, como ocurre en la hiperplasia benigna de próstata, puede afectar el flujo urinario, causando síntomas como dificultad para comenzar a orinar, flujo débil, o necesidad frecuente de orinar, especialmente durante la noche.
  • Protección inmunológica: El líquido prostático contiene enzimas y proteínas que tienen funciones antibacterianas y antioxidantes, proporcionando una primera línea de defensa contra las infecciones del tracto urinario.

Si bien es extremadamente raro desarrollar un tumor maligno a temprana edad, los malos hábitos —como el sedentarismo, las dietas de comida rápida y el consumo de alcohol— incrementan el riesgo metabólico y la inflamación de la glándula o prostatitis.

El autocuidado temprano no evita el paso del tiempo ni elimina la herencia, pero sí reduce significativamente el riesgo de que esa predisposición genética y celular desencadene patologías oncológicas futuras.

Prevención temprana

La evidencia médica actual señala que la modificación de factores ambientales es clave para mitigar riesgos futuros. Los pilares esenciales de prevención incluyen:

  • Alimentación saludable: Priorizar alimentos ricos en licopeno y antioxidantes que frenan el daño celular, reduciendo al mínimo las grasas saturadas.
  • Actividad física constante: Mantener un Índice de Masa Corporal (IMC) óptimo mediante ejercicio regular disminuye significativamente la agresividad de los tumores prostáticos.
  • Eyaculación regular: Una vida sexual activa y la eyaculación periódica actúan como un mecanismo de limpieza natural que favorece los tejidos prostáticos.
  • Monitoreo de síntomas: No se deben ignorar la dificultad para orinar, el flujo débil, el dolor pélvico persistente o la presencia de sangre en los fluidos genitourinarios.

Las pautas globales actuales enfatizan que la prevención secundaria, basada en la detección precoz, debe iniciar mucho antes si existen factores de riesgo hereditarios. Los criterios de inicio de evaluación médica se estratifican de la siguiente manera:

Nivel de RiesgoPerfil del pacienteCuando iniciar el tamizaje (PSA)
Riesgo EstándarSin familiares directos afectados por la enfermedad.Entre los 45 y 50 años.
Riesgo AltoAfrodescendientes o con familiares de primer grado (padre/hermano) con cáncer de próstata.A partir de los 40 a 45 años.
Riesgo Genético DirectoPortadores confirmados de mutaciones genéticas avanzadas como BRCA2.Monitoreo estricto bianual desde los 45 años.

¿Qué es el examen de Antígeno Prostático Específico (PSA)?

Muchos jóvenes evitan el tema por miedo al examen físico tradicional, no obstante, los protocolos médicos modernos y los comités de cribado internacional establecen que la herramienta de primera línea es el Antígeno Prostático Específico (PSA), un análisis de sangre rápido, indoloro y preventivo que disminuye la necesidad de intervenciones invasivas tempranas.

Prostatitis

La enfermedad prostática más común y relevante que puede afectar a la población estudiantil universitaria (hombres jóvenes de entre 18 y 25 años) es la prostatitis. El cáncer de próstata y la hiperplasia prostática benigna (HPB) son extremadamente raros en menores de 40 años, por lo que el enfoque epidemiológico en universitarios se centra exclusivamente en los distintos tipos de inflamación prostática.

Síntomas de la prostatitis

Suelen manifestarse en forma de disuria, es decir, dolor o escozor al orinar. Es común, también, la aparición de restos de sangre en la orina y la poliaquiuria: la necesidad de orinar de forma frecuente y el aumento del número de micciones a lo largo del día que, por lo general, suelen ser de pequeña cantidad.

Es habitual que aparezca como dolor más o menos intenso en la zona perineal, es decir, en la zona comprendida entre el ano y los testículos. También, puede aparecer dolor en la parte baja del abdomen o en los testículos.

Tipos de prostatitis

  • Crónica / Síndrome de Dolor Pélvico Crónico (SDPC): Es el tipo más común en jóvenes. No suele ser infecciosa y se asocia directamente al estilo de vida: sedentarismo prolongado por largas horas de estudio y altos niveles de estrés psicológico o ansiedad por la carga académica.
  • Prostatitis Bacteriana Aguda y Crónica: Provocada por infecciones bacterianas del tracto urinario que ascienden hacia la próstata. En jóvenes sexualmente activos, bacterias vinculadas a Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) como Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae pueden actuar como detonantes.
  • Prostatitis Inflamatoria Asintomática: El paciente no presenta dolor ni molestias urinarias, pero se detectan glóbulos blancos en exámenes rutinarios de semen o tejido prostático.

Prevención

  • Acudir a revisión de urología inmediata en caso de presentar síntomas, para evitar el empeoramiento de la patología.
  • Incluir antioxidantes y evitar el consumo de grasas polisaturadas de manera habitual.
  • Usar preservativo durante las relaciones sexuales.
  • Higiene personal, Incluyendo el lavado de manos, antes y después de miccionar.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • American Urological Association & SUO. (2026). Guidelines on the Early Detection of Prostate Cancer: 2026 Amendment. AUA Journals. auajournals.org
  • Clínica Monte Sinai. (2026). Cáncer de Próstata en Jóvenes: Síntomas a los 20 y 25 Años. Blog de Salud. clinicamontesinai.pe
  • Mayo Clinic. (2026). Prevención del cáncer de próstata: Formas de reducir el riesgo. mayoclinic.org
  • UK National Screening Committee. (2026, 28 de mayo). Targeted screening recommendation updates for high-risk populations. UK NSC Blog. blog.gov.uk
  • Chen, Y., Li, J. Y., & Zhang, M. (2013). The role of prostatitis in prostate cancer: A meta-analysis. PloS One, 8(12), e83773. doi.org

Autor/a

Natalia Araya Peralta

Matrona DSE – Coordinadora Clínica CSE Campus Eloísa Díaz

  • Bienestar

Del colegio a la U: Navegando la nueva libertad en la adultez emergente

Ingresar a la universidad implica un cambio profundo de identidad y rutinas. Exploramos por qué esta transición desafía tu bienestar y cómo puedes adaptarte sin perder el equilibrio.

Entrar a la educación superior es una experiencia que suele vivirse con una mezcla intensa de entusiasmo y ansiedad. A menudo, se espera que el cambio sea automático, como si al matricularse uno recibiera también un manual para «ser adulto», en una etapa que la evidencia científica describe como Adultez Emergente.

Se trata de un periodo particular, situado entre los 18 y 29 años. Se caracteriza por la exploración de la identidad y una sensación constante de estar «en el medio»: ya no se es adolescente, pero tampoco se sienten completamente asumidos los roles adultos. Es normal sentir inestabilidad, ya que estás experimentando el desarrollo evolutivo de tu cerebro, pero también cambios en tu entorno social.

El choque de la autonomía: De la estructura al vacío

El cambio más drástico no es la dificultad de los textos, sino la desaparición de la estructura externa. En el colegio, el tiempo estaba regulado por timbres, profesores y apoderados. En la universidad, esa regulación externa desaparece de golpe.

Neurológicamente, las funciones ejecutivas que permiten planificar y autogestionarse aún se están consolidando. Por eso, la «libertad» universitaria puede sentirse a veces como un vacío abrumador. Estudios recientes indican que gran parte del estrés de primer año proviene del intento de gestionar esta nueva autonomía sin las herramientas previas para hacerlo.

La importancia de encontrar tu «tribu»

Existe la creencia errónea de que para rendir bien hay que aislarse en la biblioteca. Sin embargo, las investigaciones en salud mental universitaria en Chile y el mundo son claras: el sentido de pertenencia es el mayor factor protector contra la deserción y el malestar emocional.

Sentir que «no encajas» o experimentar el «síndrome del impostor» es una experiencia compartida por gran parte de la comunidad estudiantil de primer año. El aislamiento aumenta el riesgo de sintomatología ansiosa y depresiva. Por el contrario, vincularse con pares, participar en actividades universitarias o simplemente compartir los temores con compañeros, funciona como un sustento emocional indispensable.

Puede interesarte…

Estrategias para la transición a la adultez emergente

Adaptarse toma tiempo. Aquí algunas claves para navegar este proceso:

  • Externaliza tu estructura: No confíes solo en tu memoria o voluntad. Usa agendas físicas o digitales para visualizar tus tiempos de estudio y, fundamentalmente, tus tiempos de descanso.
  • Cuida tus ciclos: La pérdida de horarios fijos suele desordenar el sueño. Dormir mal afecta directamente tu capacidad de regular emociones y aprender. Proteger tu sueño es una estrategia académica.
  • Valida la crisis: Sentirse perdido puede ser esperable. Si la angustia interfiere con tu vida diaria, recuerda que no tienes que resolverlo en soledad. La universidad cuenta con redes de apoyo.

La universidad es una etapa de «ensayo y error». Permitirse fallar y pedir ayuda es parte del aprendizaje de convertirse en profesional.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Arnett, J. J. (2000). Emerging adulthood: A theory of development from the late teens through the twenties. American Psychologist, 55(5), 469–480.
  • Gopalan, M., & Brady, S. T. (2020). College students’ sense of belonging: A national perspective. Educational Researcher, 49(2), 134–137.
  • Martínez, P., Jiménez-Molina, Á., Mac-Ginty, S., Martínez, V., & Rojas, G. (2021). Salud mental en estudiantes de educación superior en Chile: Una revisión amplia con metaanálisis. Terapia Psicológica, 39(3), 405–426.
  • Núcleo Milenio para Mejorar la Salud Mental de Adolescentes y Jóvenes (IMHAY). (2022). Jóvenes entran a la universidad ya con alta carga de problemas de salud mental

Autor/a

Sebastían Amaro

Psicólogo Clínico.

  • Bienestar
  • Efemérides

Cáncer de ovario: La importancia de la detección temprana

El cáncer de ovario es una de las afecciones más frecuentes en mujeres. Hablemos sobre sus factores de riesgo y la importancia del control.

Cada 8 de mayo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Ovario, una fecha clave para generar conciencia sobre esta patología, promover la detección temprana y apoyar a quienes la padecen. Entender los factores de riesgo y la importancia de la prevención es fundamental para sostener el bienestar integral durante todo el año.

El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y puede afectar a cualquier persona, independiente de la edad.

Esta publicación es la primera de una serie de tres partes dedicada a los cánceres más frecuentes en mujeres y personas con vulva:

¿Qué es el cáncer de ovario?

Es una enfermedad que comienza cuando las células en el ovario, las trompas de Falopio o el peritoneo presentan cambios (mutaciones) en su ADN. Las células normales crecen y se multiplican a una velocidad determinada para finalmente morir en un momento dado, pero las células cancerosas se multiplican rápidamente y no mueren, lo que provoca la formación de un tumor que puede invadir tejidos sanos.

Existen varios tipos de cáncer de ovario, clasificados según el tipo de célula en que se origina:

  • Carcinoma epitelial: es el más común y comienza en las células que recubren el exterior del ovario.
  • Tumores de células germinales: comienzan en las células productoras de óvulos.
  • Tumores estromales: comienzan en las células del tejido estructural que sostiene el ovario.

Se ha planteado que el origen del tumor podría estar en ciertas células madre situadas en la zona de transición entre la trompa y el ovario. Estas células provienen de la etapa embrionaria y permanecen inactivas durante la vida adulta, ubicándose principalmente en el epitelio que recubre la superficie del ovario para reparar el tejido dañado. Sin embargo, bajo determinadas circunstancias, estas células pueden transformarse en células cancerosas.

Uno de los principales factores relacionados con el origen del cáncer de ovario es la ovulación mantenida. Al parecer, el estímulo constante de la superficie ovárica puede predisponer a la transformación maligna de las células. El Cáncer epitelial de ovario representa el 85% de los tumores de ovario, siendo una de las patologías malignas ginecológicas más frecuentes. En Chile, según el MINSAL, el cáncer de ovario es la tercera causa de muerte por cáncer ginecológico en mujeres.

Factores de riesgo para el cáncer de ovario

Aún no está clara la causa del cáncer de ovario, pero sí se han identificado factores que pueden aumentar el riesgo. Los principales son:

  • Edad avanzada: es más común en mayores de 50 años.
  • Ciclos ovulatorios: menarquia precoz (< 12 años), menopausia tardía (>52 años) o nuliparidad (no haber tenido hijos), asociados a un mayor número de ciclos ovulatorios.
  • Alteraciones genéticas: mutación de genes como el BRCA1 y BRCA2 (los mismos vinculados al riesgo de cáncer mamario).
  • Antecedentes familiares: historia de cáncer de ovario en la familia directa.
  • Endometriosis

Otros factores con menor evidencia incluyen la terapia de reemplazo hormonal durante la menopausia, el sobrepeso, el sedentarismo y hábitos como el tabaquismo y el consumo de alcohol.

Hablando de factores de riesgo:

Factores protectores

Principalmente se enfocan en disminuir las ovulaciones mantenidas: el embarazo, la multiparidad (haber tenido varios hijos), la lactancia, el uso de anticonceptivos orales y algunas intervenciones quirúrgicas ginecológicas pueden ser factores protectores.

Se cree que los anticonceptivos reducen el riesgo al suprimir la ovulación y disminuir la exposición a hormonas como estrógenos y progesterona.

Prevención y control del cáncer

Tomar conocimiento sobre las causas de cáncer es necesario para entender cómo prevenirlo. Entre el 30 al 40% de las muertes por cáncer son atribuibles a 5 factores de riesgo: sobrepeso y obesidad, alimentación poco saludable, sedentarismo, consumo de alcohol y tabaquismo. También existen riesgos por infecciones oncogénicas, como el Virus Papiloma Humano (VPH), por lo que las medidas preventivas incluyen un estilo de vida saludable y protección contra las ITS.

El control de salud ginecológico permite la prevención, detección temprana y tratamiento de enfermedades. Se recomienda acudir de forma periódica, por lo menos una vez al año, para evaluar signos, síntomas y realizar exámenes preventivos. Este control puede ser realizado por las matronas y matrones, quienes están capacitadas para velar por el cuidado integral de las personas —tanto en el embarazo, parto, puerperio y recién nacido como en la educación, asesoramiento y detección de problemas de salud sexual y reproductiva—.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

Autor/a

Natalia Araya Peralta

Matrona DSE – Coordinadora Clínica CSE Campus Eloísa Díaz

  • Bienestar
  • Uncategorized

Bienestar integral universitario: Convivencia como eje en la salud mental

La salud mental exige nuevas miradas. El desarrollo comunitario es un factor protector que aporta al bienestar. Súmate y construye comunidad aquí.

La salud mental y el bienestar de la comunidad universitaria ha sido ampliamente estudiada, en especial tras la pandemia, la cual tuvo un impacto profundo en la educación superior y en las dinámicas relacionales de sus integrantes. Dada su complejidad, este tema se ha posicionado como un eje prioritario y uno de los mayores desafíos para la sociedad actual.

El estudiantado universitario, en particular, enfrenta problemáticas como ansiedad, depresión y un aumento en el consumo de sustancias —sumado a factores personales y sociales—. Esto evidencia la necesidad de reconocer que en el entorno académico se posiciona como un grupo de riesgo con alta vulnerabilidad frente a trastornos que amenazan su bienestar integral.

Pilares para un desarrollo estudiantil pleno

El bienestar integral, según Max-Neef y Hopenhayn, abarca dimensiones fundamentales como la identidad, la participación, el ocio, la creatividad, los afectos y la protección. En el contexto universitario, fomentar estas áreas es esencial para que sus integrantes puedan desarrollarse plenamente, promoviendo una convivencia basada en el respeto, la diversidad y la empatía entre todos los estamentos. 

Aunque lo académico suele considerarse el núcleo de la experiencia universitaria, la convivencia es igualmente crucial, ya que engloba las interacciones sociales y académicas que definen la vida universitaria. 

Según Mena y Huneeus, la convivencia se construye a través de una red de relaciones personales e institucionales que configuran la cotidianidad universitaria. En estas interacciones, ya sean académicas o informales, es vital incorporar principios como el pluralismo, la solidaridad, la equidad, la igualdad de género y el respeto a los Derechos Humanos. Estos valores no solo fortalecen los vínculos comunitarios, sino que también inciden directamente en la salud mental de sus miembros.

Estudios recientes demuestran que el aislamiento social y la falta de comunicación con sus pares durante la pandemia exacerbó cuadros de ansiedad, estrés y depresión en los estudiantes, afectando tanto su salud emocional como su rendimiento académico, mientras que un ambiente colaborativo entre estudiantes, docentes y personal administrativo actúan como amortiguador ante el estrés, fomentando un sentido de pertenencia y seguridad.

Co-creación de entornos saludables en la Universidad

Considerar esto permitiría proponer y revelar una relación bidireccional entre la convivencia universitaria y la salud mental, puesto que una convivencia universitaria positiva que está basada en comunidades que se comunican, se reconocen y simpatizan entre sí, implican y promueven redes de apoyo que fortalecen la salud mental; mientras que entornos de convivencia fracturados o directamente ausentes, podrían deteriorarla. 

La promoción de una convivencia universitaria inclusiva y respetuosa no solo es un imperativo ético, sino también una estrategia clave para salvaguardar la salud mental de la comunidad. Al integrar estos principios en la cotidianidad institucional, se sientan las bases para formar profesionales no sólo competentes, sino también emocionalmente resilientes y comprometidos. Así, la comunidad universitaria puede jugar un rol activo al respecto, a través del desarrollo de acciones colectivas y organizadas en relación con la salud mental. 

Esto ya lo han hecho agentes de nuestra comunidad en algunas facultades y campus, con la creación de figuras estudiantiles que ayudan a la contención emocional y acompañamiento entre pares, facilitando la derivación para atención psicológica. 

Es por esto que la comunidad universitaria es un agente clave ante la actual crisis de salud mental, ya que tiene la capacidad de organizarse y generar acciones que comuniquen e informen al respecto, promover buenas prácticas en prevención y acompañar a quienes lo requieran.

Hacia una cultura de bienestar colectivo

Las dinámicas de convivencia, especialmente las que se promueven en la Universidad de Chile son determinantes para el desarrollo integral de sus miembros, ya que facilitan la construcción de identidad, la participación activa, el acceso a espacios de creación y el establecimiento de lazos afectivos en un entorno protector.

Es fundamental destacar que el abordaje de la salud mental no debe reducirse a una intervención centrada en los déficits o problemáticas, sino que, en coherencia con los objetivos de la educación superior, debe trascender hacia la creación de entornos institucionales que fomenten activamente el bienestar colectivo, el desarrollo integral y estilos de vida saludables. 

De esta forma, una comunidad universitaria que propicia espacios colectivos en los que se pueden expresar intereses grupales e individuales, y a la vez permiten la acción comunitaria, potencia el bienestar integral de las personas. Por todo lo anterior, el desarrollo comunitario es un aspecto central en el quehacer institucional en función de promover el bienestar integral de quienes cohabitan la Universidad y los distintos territorios que la componen. 

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Alarcón, R. (2019). La Salud Mental de los estudiantes universitarios. Revista Medica Herediana, 30(4), 219-221.
  • Espinoza-Burgos, A. D., Pinargote-Castro, M. A., Antón-Espinoza , W. E., & Marcillo Villacreses, C. M. (2025). Convivencia estudiantil post-covid-19 y su impacto en la formación universitaria. RIAF. Revista Internacional De Actividad física, 3(1), 98–106.
  • Max-Neef, M. A., & Hopenhayn, M. (1994). Desarrollo a escala humana: conceptos, aplicaciones y algunas reflexiones (Vol. 66). Icaria Editorial.
  • Mena, M., & Huneeus, M. (2017). Convivencia Escolar para el aprendizaje y buen trato de todos: hacia una mejor comprensión del concepto. Cultura, Educación y Sociedad, 8(2), 9-20.

Autor/a

Javiera Gallardo y Aaron Michelow

Profesionales del área de Convivencia Universitaria, DIRBDE

  • Bienestar
  • Salud Mental

Neurodivergencia y vida universitaria: Claves para una comunidad inclusiva

La neurodivergencia es una variación natural de la mente y una oportunidad de progreso social. Revisemos cómo avanzar hacia la inclusión.

Comprender los misterios de la mente humana es, tal vez, uno de los desafíos más grandes que ha maravillado a filósofos y científicos a lo largo de la historia. Desde pensadores griegos como Platón y Aristóteles, hasta neurocientíficos de la actualidad, han realizado intentos por describir la estructura y el funcionamiento de lo que llamamos mente.

Es así como en el curso de nuestra historia, se han hecho grandes esfuerzos en describir el funcionamiento de una “mente normal”, basado en formas de procesamiento frecuentes. Diversas estrategias, como el desarrollo de clasificaciones diagnósticas como el DSM (Diagnostic and statistical manual of mental disorder) y el CIE (Clasificación internacional de enfermedades), han contribuido a la identificación y clasificación de diversos trastornos, lo que ha permitido avanzar en su comprensión y búsqueda de tratamiento.

Sin embargo, en las últimas décadas, han surgido iniciativas que han puesto en duda la consideración de “trastornos o enfermedades” sobre un conjunto de condiciones que hoy en día entendemos bajo el concepto de neurodivergencias.

Neurodivergencias y Neurodiversidad

El concepto de neurodivergencia se encuentra en permanente evolución, por lo que actualmente no existe consenso sobre sus alcances. Una de las principales propuestas plantea que dentro de la población humana existe un neurotipo dominante o funcionamiento neurológico dominante (neurotípico), y aquellos que se desvían de este corresponderían a los neurodivergentes.

A su vez, el concepto de Neurodiversidad fue acuñado por la socióloga australiana Judy Singer en el año 2016, como metáfora del concepto de Biodiversidad:

“¿Por qué no proponer que, así como la biodiversidad es esencial para la estabilidad de los ecosistemas, la neurodiversidad podría ser esencial para la estabilidad cultural? ¿Por qué no argumentar estratégicamente que el fomento de la neurodiversidad le brinda a la sociedad un reservorio de tipos que podrían desarrollar su potencial en circunstancias imprevisibles?”.

De esta forma, el concepto de neurodiversidad incluye a los individuos neurotípicos y neurodivergentes como miembros de una sola “Biodiversidad de funcionamiento neurológico”. Dentro de las neurodivergencias se incluyen condiciones como:

  • Trastorno del espectro autista (TEA). Si quieres profundizar en esta condición específica, te invitamos a leer:
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Dislexia (dificultad en relación a la lectura).
  • Discalculia (dificultad para realizar operaciones matemáticas).
  • Disgrafía (dificultades con la escritura).

Muchas de estas condiciones, se traducen en múltiples dificultades en el desempeño de la vida cotidiana, en ámbitos académicos, laborales, o sociales, lo que ha provocado que se asocien al concepto de “discapacidad”. Sin embargo, desde la perspectiva de la neurodiversidad, las dificultades se relacionan con la interacción entre individuos neurodivergentes y un sistema adaptado para personas neurotípicas, reconociendo que la sociedad aún no se adapta por completo a la diversidad.

Identificación y Vida Universitaria

Hoy en día, estos conceptos se encuentran ampliamente difundidos en redes sociales. Si bien el beneficio de informar es indiscutible, es fundamental ser cautelosos y evitar los autodiagnósticos. Muchas conductas de las neurodivergencias pueden presentarse en condiciones psiquiátricas que requieren tratamiento específico, como trastornos de ansiedad o del ánimo. Ante la sospecha, es fundamental consultar a un profesional de la salud mental para una correcta evaluación clínica.

Ser neurodivergente no es un impedimento para desarrollar una vida universitaria con normalidad. A continuación, compartimos algunos consejos para avanzar hacia la inclusión:

Si soy neurodivergente:

  • Reconocer mis propias dificultades y fortalezas.
  • De ser necesario, buscar apoyo en profesionales de la salud mental.
  • Fomentar espacios de conversación sobre las neurodivergencias para generar sensibilización.
  • Propiciar una comunicación más asertiva, expresando con claridad necesidades propias.

Si tengo un compañero neurodivergente:

  • Reconocer que la diversidad es la norma y no la excepción.
  • Actuar con respeto ante las diferencias y evitar lenguaje estigmatizador.
  • Propiciar una comunicación asertiva (Ejemplo: preguntar cómo le acomoda organizar un trabajo grupal).

Adoptar un enfoque de neurodiversidad es reconocer que las diferencias son parte de la normalidad, representando una oportunidad para avanzar hacia una sociedad más tolerante que viva en armonía y fraternidad.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Dwyer, P. (2022). The neurodiversity approach(es): What are they and what do they mean for researchers? Human Development, 66(1), 73–92. 
  • Van Rijswijk, J., & Curșeu, P. L. (2025). Formal versus self-identified neurodivergence: A comparative study in work environments. Behavioral Sciences, 15(4), 420. 
  • Ferriero, G., Ferrario, I., & Negrini, F. (2024). Bridging the gap: Integrating neurodivergence into rehabilitation plans for adults. European Journal of Physical and Rehabilitation Medicine, 60(6), 917–918.

Autor/a

Rodolfo Sepúlveda Astudillo

Becado Clínica Psiquiátrica Universitaria

  • Bienestar

Halitosis en universitarios: Cómo prevenir el mal aliento y mejorar tu confianza.

La halitosis, o mal aliento, es más común de lo que crees. Descubre sus causas, cómo prevenirla y qué hábitos pueden ayudarte a mantener una sonrisa fresca y segura.

La vida universitaria puede implicar largas jornadas de estudio y cambios en la rutina que, a veces, conllevan descuidos en los hábitos de higiene bucal. La halitosis, más allá de ser un problema de salud, puede generar incomodidad, inseguridad y afectar la interacción con otras personas. Identificar sus causas y adoptar medidas preventivas es clave para cuidar tu salud oral y proyectar confianza en tu día a día.

¿Qué es la halitosis ?

Es la emisión de un olor desagradable en el aliento, que puede ser persistente o intermitente. Aunque en la mayoría de los casos se produce por condiciones derivadas de la cavidad bucal, también puede estar asociada a otros factores de salud general.

Posibles causas de la halitosis  

  • Higiene bucal deficiente: La acumulación de restos de alimentos y placa bacteriana en la boca genera compuestos sulfurados que causan mal olor.
  • Caries y enfermedades periodontales: La placa bacteriana descompone los tejidos orales, produciendo infecciones bucales que generan mal olor.
  • Dietas y hábitos: El consumo de alimentos como ajo, cebolla o alcohol, así como el tabaco, contribuyen significativamente a la halitosis.
  • Causas sistémicas: Infecciones o alteraciones en los tejidos u órganos del tracto digestivo y respiratorio pueden generar halitosis.

Impacto en la calidad de vida e interacción social

Más allá de ser un problema físico, la halitosis puede tener repercusiones emocionales y sociales significativas. Su presencia puede influir en la manera en que nos relacionamos, cómo nos perciben los demás y en la seguridad con la que afrontamos distintas situaciones cotidianas.

  • Afecta la autoestima: el mal aliento puede causar inseguridad y ansiedad en situaciones sociales.
  • Relaciones interpersonales: La halitosis puede dificultar la formación de amistades o relaciones románticas, creando barreras sociales.
  • Desempeño académico y profesional: En entornos de trabajos grupales en espacios cerrados, el mal aliento puede debilitar el flujo y calidad del trabajo.
  • Malestar emocional: La constante preocupación por el mal aliento puede desencadenar aislamiento social y afectar la salud mental de la persona.

Acciones para prevenir la halitosis

Prevenir el mal aliento requiere constancia y hábitos saludables que cuiden la salud oral y general. Incorporar pequeñas acciones en tu rutina diaria puede marcar una gran diferencia en la frescura de tu aliento y en tu confianza al interactuar con otras personas.

  • Mantener una buena higiene bucal: Cepillarse los dientes tres veces al día y limpiar la lengua.
  • Usar hilo dental: Es clave para eliminar los restos de comida y placa bacteriana entre los dientes. Debe ser utilizado 1 vez al día, idealmente en la noche.
  • Hidrátate: Mantén una buena hidratación para estimular la producción de saliva, esto ayuda a neutralizar la acción de las bacterias.
  • Consulta a un odontólogo: Realiza controles regulares de salud oral, cada 3 meses (a menos que tu odontólogo(a) te diga lo contrario), para identificar y tratar los problemas de salud bucal que puedan causar halitosis.

La halitosis no tiene por qué convertirse en un obstáculo para tu bienestar, tu confianza, ni tu desempeño académico. Acércate a la Dirección de Salud Estudiantil de la Universidad de Chile para realizar un diagnóstico preventivo y mejorar tu salud bucal.  

Somos tu mejor aliado para lograr una sonrisa saludable. Revisa las formas de acceder a atención odontológica.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Nadanovsky P, et al. (2007). Impact of oral health on quality of life in adolescents: Evidence from a population-based study. Rev Saúde Pública, 41(6), 918–926.  
  • Scully C, Greenman J. (2012). Halitosis (breath odor). Periodontology 2000, 48(1), 66–75.  
  • Tangerman A. (2002). Halitosis in medicine: A review. International Dental Journal, 52(S5), 201–206.  
  • Loesche WJ, Kazor C. (2002). Microbiology and treatment of halitosis. Periodontology 2000, 28, 256–279.  
  • Porter SR, Scully C. (2006). Oral malodour (halitosis). BMJ, 333(7569), 632–635.  
  • Van den Broek AM, Feenstra L, de Baat C. (2007). A review of the current literature on management of halitosis. Oral Diseases, 13(2), 146–159.  
  • Settineri S, et al. (2010). Self-reported halitosis and emotional state: Impact on oral conditions and treatments. Health and Quality of Life Outcomes, 8, 34.  
  •  Yaegaki K, Coil JM. (2000). Clinical diagnosis of halitosis. Journal of the Canadian Dental Association, 66(5), 257–261.  
  • Eli I, et al. (2001). Subjective impact of halitosis on daily life. Oral Diseases, 7(1), 48–51.  
  • Seemann R, et al. (2006). Halitosis – an interdisciplinary challenge. International Journal of Dental Hygiene, 4(1), 2–6.  
  • American Dental Association. (2023). Oral Hygiene Instructions. [https://www.ada.org](https://www.ada.org)  
  • Ainamo J. (1971). Relationship between plaque and gingivitis during long-term use of oral hygiene aids. Scandinavian Journal of Dental Research, 79(3), 90–95.  
  • Ship JA, et al. (2002). Saliva and oral health in the elderly. Dental Clinics of North America, 46(4), 689–699.  
  • Tonzetich J. (1977). Production and origin of oral malodor: A review of mechanisms and methods of analysis. Journal of Periodontology, 48(1), 13–20.

Autor/a

Mario Inostrosa

Odontólogo – Dirección de Salud Estudiantil UCH

  • Bienestar
  • Efemérides

8 de marzo y bienestar emocional: reflexiones para la comunidad universitaria

El 8 de marzo como una invitación a reflexionar sobre la salud emocional, el cuidado y el bienestar de las mujeres en la vida universitaria.

El 8 de marzo es una fecha que históricamente ha permitido visibilizar las condiciones de vida de las mujeres y las desigualdades que han marcado su experiencia social. Si bien suele abordarse desde una perspectiva histórica y reivindicativa, esta conmemoración también abre la posibilidad de reflexionar sobre el bienestar y la salud emocional en la actualidad.

En contextos como la vida universitaria, donde convergen múltiples exigencias académicas, personales y sociales, resulta especialmente relevante preguntarse cómo estas condiciones influyen en la salud mental de las mujeres y en su calidad de vida cotidiana. Desde el enfoque de Conciencia Saludable, el 8M puede entenderse como una invitación a detenernos y observar cómo estamos viviendo, sintiendo y cuidándonos en estos espacios, ampliando la reflexión más allá de lo conmemorativo.

El 8M y la salud emocional en la experiencia universitaria

Tradicionalmente, el 8 de marzo ha estado asociado a la memoria histórica de las luchas de las mujeres por derechos laborales, sociales y políticos. Sin embargo, estas demandas también se relacionan con la posibilidad de vivir con mayor bienestar y dignidad. Desde una perspectiva de salud emocional, esta fecha es una oportunidad para reflexionar sobre el cuidado y la conciencia en el presente.

En la vida universitaria, diversas investigaciones han evidenciado altos niveles de estrés y malestar emocional en la población estudiantil, siendo las mujeres quienes reportan con mayor frecuencia experiencias asociadas a sobrecarga emocional. Vivencias como la autoexigencia constante, la presión académica y el cansancio sostenido suelen normalizarse como parte del proceso formativo.

Muchas mujeres se enfrentan a la sensación de no rendir lo suficiente o de experimentar culpa al detenerse, lo que genera un desgaste emocional progresivo.

Factores de sobrecarga en la vida universitaria

  • Multiplicidad de roles: A las exigencias académicas se suman responsabilidades de cuidado y apoyo emocional a otras personas.
  • Expectativas sociales: Presión asociada al rendimiento y a la disponibilidad constante.
  • Falta de espacios: El cansancio se agudiza cuando no existen lugares suficientes para el descanso o la validación de las propias necesidades.
  • Contextos demandantes: Estas experiencias no son fallas individuales, sino respuestas a entornos atravesados por expectativas de género que inciden en el bienestar.

Nombrar estas vivencias permite resignificar el 8M no solo como un espacio de memoria histórica, sino también como una oportunidad para pensar el presente y las condiciones en que las mujeres habitan la universidad, reconociendo tanto los esfuerzos realizados como los costos emocionales que estos pueden implicar.

Te puede interesar:

Conciencia saludable y apoyo comunitario

Desde el enfoque de Conciencia Saludable, promover el bienestar emocional implica desarrollar la capacidad de reconocer cómo nos sentimos y cómo las exigencias del entorno impactan en nuestra salud mental. En este sentido, el autocuidado no se limita a prácticas individuales, sino que se construye en diálogo con redes de apoyo, espacios de acompañamiento y una cultura institucional que valide el cuidado emocional.

Reconocer el malestar de manera temprana, revisar la autoexigencia y buscar apoyo oportunamente son acciones que contribuyen a la prevención y al bienestar emocional.

Desde la vida universitaria, el cuidado del bienestar emocional puede fortalecerse a través de acciones concretas que las mujeres pueden incorporar en su día a día, así como mediante el uso de los espacios de apoyo disponibles en la universidad. 

Detenerse periódicamente para identificar el propio estado emocional, validar las emociones sin minimizarlas y generar espacios personales de reflexión —como la escritura, la pausa consciente o las conversaciones significativas— permite tomar contacto con las propias necesidades emocionales.

Asimismo, revisar la autoexigencia académica y personal, ajustar expectativas cuando estas generan desgaste sostenido y priorizar tareas entendiendo que no es posible responder a todas las demandas al mismo tiempo son prácticas clave para el cuidado emocional. La participación en talleres de autocuidado, manejo del estrés o bienestar emocional ofrecidos por la universidad también constituye una estrategia preventiva relevante.

En el caso de la Universidad de Chile, existen diversos dispositivos de apoyo que pueden contribuir a este proceso, como la Dirección de Salud Estudiantil (DSE), que ofrece orientación en salud mental, talleres psicoeducativos y acompañamiento profesional; los Centros de Salud Estudiantil (CSE) disponibles en distintos campus; y los espacios de apoyo psicosocial presentes en las facultades y unidades académicas. 

Además, la participación en instancias grupales, actividades comunitarias o ferias de bienestar favorece el apoyo entre pares y el fortalecimiento de redes. En situaciones de mayor urgencia, también es importante recurrir a redes de apoyo externas recomendadas por la universidad y a los servicios públicos disponibles.

Hacia una comunidad universitaria más consciente

Reflexionar sobre la salud emocional de las mujeres en la universidad en el marco del 8M permite ampliar la mirada hacia formas más conscientes y cuidadosas de habitar estos espacios.

Validar el cansancio, reconocer las emociones y promover el apoyo mutuo son acciones que contribuyen tanto al bienestar individual como al colectivo. Comprender la importancia del cuidado emocional forma parte de las luchas pasadas y presentes de las mujeres. 

Reconocer límites, cuestionar exigencias que generan desgaste y buscar apoyo no constituye un acto de debilidad, sino una forma de resistencia frente a contextos que pueden resultar asfixiantes. En este sentido, el autocuidado no es un acto aislado, sino un proceso transformador que se construye en comunidad.

Pensar la universidad como un espacio que acompaña y cuida es un desafío colectivo y una oportunidad para avanzar hacia entornos más humanos y sostenibles.

“El contenido expuesto se proporciona sólo con fines informativos y no constituye consejo médico o de tratamiento. Si tú u otra persona que conoces presenta dificultades de salud mental, es importante solicitar ayuda. Encuentra información en la sección: Canales de Ayuda de nuestra plataforma”.

Fuentes: 

  • Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2023). La salud de la mujer como componente esencial para lograr la igualdad de género.
  • Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2025). Día Internacional de la Mujer y equidad de género como pilar del derecho a la salud.
  • Guzmán, A., & Quiroz, M. (2021). Prevalencia de síntomas psicológicos en estudiantes de educación superior en Chile. Revista de Psicología, SciELO Chile.
  • Antúnez, Z., & Vinet, E. (2020). Depresión, ansiedad y estrés en estudiantes universitarios. SciELO México.
  • Pérez, J., & Rodríguez, L. (2024). Percepción del estrés académico en estudiantes universitarios chilenos. SciELO México.
  • López, C., & Martínez, P. (2024). Salud mental y estilo de vida en estudiantes universitarios. SciELO Colombia.

Autor/a

Fernanda Oyarzo Humeres

Psicóloga clínica DSE

Logo Conciencia Saludable
Logo DSE Logo VAEC

Síguenos en las redes

Contáctanos: concienciasaludable@uchile.cl

2023, Universidad de Chile