El cáncer de mama puede no presentar síntomas durante sus etapas iniciales. Conocer sus factores de riesgo y reconocer cambios en las mamas permite consultar oportunamente.
Octubre es el Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama, una oportunidad para promover su detección temprana y recordar la importancia de consultar ante cualquier cambio en las mamas.
El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad.
Esta publicación es la segunda de una serie de tres partes dedicada a los cánceres más frecuentes en mujeres y personas con vulva:
- Cáncer de ovario: detección y factores de riesgo
- Cáncer de mama: prevención y signos de alerta
- Cáncer cervicouterino: el rol del control ginecológico (próximamente)
¿Qué es el cáncer de mama?
El cáncer de mama es una enfermedad causada por el crecimiento anormal y desordenado de células del epitelio de los conductos o lobulillos mamarios, las cuales tienen la capacidad de diseminarse.
Existen distintos tipos de cáncer de mama, que pueden clasificarse según:
- Las células en las que se originan: ductales o lobulillares.
- Su comportamiento: invasivo o no invasivo.
- Sus características moleculares, como los receptores hormonales y algunas proteínas específicas.


Factores de riesgo para el cáncer de mama
Las causas del cáncer de mama son multifactoriales. Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- La edad, con una mayor incidencia después de los 50 años.
- Los antecedentes familiares y factores hereditarios, como las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2.
- No haber tenido embarazos o haber tenido el primero después de los 30 años.
- La menarquia precoz, antes de los 12 años.
- La menopausia tardía, después de los 52 años.
- Los estilos de vida poco saludables.
La alimentación poco saludable, el sedentarismo y el consumo nocivo de alcohol y tabaco también se encuentran entre los factores asociados al desarrollo de este cáncer.
Signos y síntomas del cáncer de mama
La mayoría de las personas no presenta síntomas cuando el cáncer se encuentra en una fase temprana. Por esta razón, la detección precoz es especialmente importante.
Los signos y síntomas pueden aparecer en distintas combinaciones, especialmente cuando la enfermedad se encuentra en una etapa más avanzada. Entre ellos se incluyen:
- Un nódulo o engrosamiento de la mama, frecuentemente sin dolor.
- Cambios en el tamaño, la forma o el aspecto de la mama.
- Alteraciones en la piel, como hoyuelos, enrojecimiento o grietas.
- Cambios en el aspecto del pezón o de la piel que lo rodea, denominada aréola.
- Secreción anormal o sanguinolenta a través del pezón.

Se recomienda consultar ante cualquier cambio en la mama, incluso si no produce dolor.
Autoexamen y detección temprana
El autoexamen consiste en una evaluación física y visual de las mamas. Su objetivo es familiarizarse con su aspecto y tejido habituales para reconocer cualquier cambio o anomalía que requiera una consulta.

El autoexamen no sustituye los exámenes clínicos. Es una medida complementaria que puede ayudar a identificar señales que podrían corresponder a un problema de salud.
Se recomienda realizarlo una vez al mes, una semana después del inicio de la menstruación.
Prevención y control del cáncer
Conocer los factores relacionados con el cáncer es necesario para comprender cómo prevenirlo. Entre el 30 % y el 40 % de las muertes por cáncer son atribuibles a cinco factores de riesgo:
- Sobrepeso y obesidad.
- Alimentación poco saludable.
- Sedentarismo.
- Consumo de alcohol.
- Tabaquismo.
Las medidas preventivas frente a estos factores incluyen mantener un estilo de vida saludable y evitar hábitos nocivos.
Importancia del control de salud
El control de salud ginecológica permite prevenir, detectar tempranamente y tratar distintas enfermedades, además de promover el bienestar y la salud sexual durante las diferentes etapas de la vida.
Se recomienda comenzar estos controles desde la pubertad y la adolescencia, inicialmente con educación sexual integral, y mantenerlos posteriormente de manera periódica, al menos una vez al año. En estas consultas se pueden evaluar signos y síntomas, realizar exámenes preventivos y recibir orientación según cada etapa de la vida.
Estos controles también pueden ser realizados por matronas y matrones, profesionales capacitados para entregar educación, asesoramiento, controles y detección de problemas de salud sexual y reproductiva.
Fuentes:


















